Jesús O El Srecreto Mortal de los Templarios | Page 129

14 . - La magia en la vida de Jesús
« Que no se encuentre en tu pueblo a nadie que pregunte a los muertos ...» DEUTERONOMIO , 18 , 11
No hay ni un solo exegeta que no haya observado o reconocido que , en la vida de Jesús , hay un vacío oscuro , un período del que no se sabe absolutamente nada . Para los docetas y todos los gnósticos en general , y para Marción el primero . Jesús aparece de forma repentina , sin que se sepa de dónde viene . Es asimismo en Cafarnaúm donde fijan su primera aparición . Otros la sitúan en el vado del Jordán llamado Beta-Abara , en el pueblo de Betania . ( Hemos visto , en el capítulo 11 , que esos « años oscuros » cubren un período de actividad política , o incluso insurreccional .)
En ese período desconocido de la vida de Jesús , el rumor público judío incluía su estancia en Egipto , con el fin de estudiar allí la magia .
En efecto , en Israel existía una tradición sólidamente establecida según la cual Egipto era la patria de dicha ciencia , y que no se podía tener mejor maestro que un egipcio . Para todo talmudista sincero , experimentado , poseedor de la tradición esotérica de las sagradas Escrituras , uno de los tesoros robados a los egipcios cuando tuvo lugar su salida de Egipto ( cf . Éxodo , 12 , 35-36 ) fue precisamente ese conocimiento , y los famosos « vasos de oro y de plata » que los israelitas tomaron sutilmente de las gentes de Egipto la víspera de su partida en masa hacia la Tierra Prometida no eran otra cosa que las claves ( los vasos , los secretos ) del doble poder mágico ( el oro y la plata ), todavía representado en nuestros días esotéricamente mediante las dos llaves de oro y plata que figuran en el blasón de los papas .
Esta creencia estaba tan sólidamente arraigada en el espíritu del Israel antiguo , que todo viajero procedente de Egipto que entrara en Palestina era sometido a un escrupuloso registro a su paso por la frontera común . Y , en virtud de la palabra de las Escrituras , a todo aquel que introdujera un tratado cualquiera de magia le esperaba como castigo la pena de muerte a partir del momento en que franqueara los límites del país nabateo o de la vetusta tierra de Menfis :
« Que no se encuentre junto a ti a ninguno de aquellos que practi-
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