perecerá en medio del tumulto , en medio de los gritos de guerra y del estrépito de las trompetas ... Y mataré a todos sus jefes con él , dijo el Eterno ...» ( Amos , 2,2 .)
En este caso , Antipas habría dado las órdenes oportunas para que la cabeza no fuera profanada . Únicamente lo sería , sin duda , la del decapitado anónimo entregada a Herodías .
En cuanto a Juan , éste murió , sin duda , pocos días después de la fiesta . Heredes no podía zafarse y dejar con vida a aquel que , en cuanto hubiera reaparecido , habría enfriado el amor de Herodías , a quien él había mentido . Un mensajero debió partir al amanecer hacia Maqueronte . Debió tardar cuatro días en ir y volver . Y la espada cayó por segunda vez . A menos que interrumpieran simplemente cualquier entrega de víveres al prisionero , para evitar verter la sangre de un profeta .
Y teniendo en cuenta lo largo del camino y el calor , es poco probable que cerca de la cindadela se encontraran unos discípulos , que hubieran sido advertidos de la decapitación de su maestro , y hubieran recibido la autorización de llevárselo a Samaría . Juan el Bautista fue inhumado en Maqueronte , allí donde había muerto , y fue inhumado sin precauciones particulares , como un condenado a muerte de aquellos tiempos , eso si el cadáver no fue precipitado sin contemplaciones desde lo alto de las murallas . Además , ¿ cómo habrían podido subsistir esos discípulos fuera de la ciudadela , en medio de semejante caos desértico ? ¿ Y acaso la guarnición los habría tolerado ? Eso es más dudoso todavía . Su presencia habría resultado sospechosa , al evocar una evasión , siempre posible . Por esa razón , los restos inhumados en Sebasta , en Samaria , no pueden haber sido los del Bautista . Tengamos esto en cuenta ; pronto comprenderemos la importancia de esta constatación .
El siguiente pasaje de las Guerras de Judea , de Flavio Josefo , en su versión eslavona , nos basta como prueba de que el Bautista , al igual que Jesús , era seguidor de la doctrina de Judas de Gamala :
« Había entonces un hombre que recorría la Judea vestido de forma extraña , con pelos de animales enganchados a su cuerpo en los puntos en los que no estaba cubierto por su propio pelo , y su rostro parecía el de un salvaje . Abordaba a los judíos y los llamaba a la libertad , diciéndoles : " Dios me ha enviado para mostraros el camino de la ley gracias a la cual os salvaréis de tener a varios amos , y no tendréis sobre vosotros a ningún amo mortal , sino tan sólo al Altísimo , que me ha enviado ..."» ( Op . cit ., 2 , 2 .)
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