El 1 de Enero de 1999, Portugal ingresó en la Unión Económica y Monetaria, transfiriendo, de esa forma, la responsabilidad por la consecución de sus políticas monetarias al Sistema Europeo de Banco Centrales y adoptando la moneda común, el Euro.
La adhesión portuguesa al euro tuvo como objetivo principal el desarrollo de la sociedad a través el acercamiento de sus políticas as de los restantes países europeos.
Con respecto al desarrollo, se asumió este compromiso dado que los gobernantes portugueses consideraron que la evolución natural de la integración europea llevaría a un intento de unificación económica y financiera en que Portugal debería participar desde el principio.
Ingreso de Portugal en la Unión Económica
01/01/1999
Este hecho tuvo una gran importancia para Portugal, porque se tradujo en una mejoría de las condiciones de vida del pueblo, especialmente debido al aumento generalizado de la producción económica bien como a la implementación efectiva del Estado Social.