inversiones inteligentes 1 | Page 640

EL INVERSOR INTELIGENTE que en realidad así ha sido. Graham se está refiriendo a la obra de W. Braddock Hickman, Corporate Bond Quality and Investor Experience (Princeton University Press, 1958). El libro de Hickman inspiró posteriormente a Michael Milken de Drexel Burnham Lambert a ofrecer una financiación masiva de alto rendimiento a empresas con unas calificaciones crediticias que no eran precisamente excelentes, con lo que ayudó a encender la locura de las OPAS hostiles y las compras apalancadas de finales de la década de 1980. 4. Una muestra representativa formada por 41 emisiones de este tipo extraídas de la Guía de Acciones de Standard & Poor's muestra que 5 perdieron el 90% o más de su cotización máxima, 30 perdieron más de la mitad, y el grupo entero perdió alrededor de las dos terceras partes. Las muchas que no aparecen en la Guía de Acciones sufrieron indudablemente una mayor retracción en conjunto. Capítulo 7. Política de cartera para el inversor emprendedor: Aspectos positivos 1. Véase, por ejemplo, Lucile Tornlinson, Practical Formulas [or Successful Investing; y Sidney Cottle y W. T. Whitman, Investment Timing: The Formula Approach, ambos publicados en 1953. 2. Una empresa con un historial ordinario no puede denominarse, sin forzar el término, «acción de empresa en crecimiento» simplemente porque quienes las presentan esperen que sus resultados sean mejores que la media en el futuro. Se trata meramente de una «empresa prometedora». Graham está formulando un argumento sutil pero importante: Si la definición de una acción de crecimiento es la de una empresa que va a prosperar en el futuro, en realidad no se trata de una definición en absoluto, sino de una ilusión. Es como llamar a un equipo deportivo «el campeón» antes de que la temporada termine. Esta forma ilusoria de pensar pervive todavía; entre los fondos de inversión, las carteras de «crecimiento» describen sus participaciones como «con potencial de crecimiento superior a la 642