EL INVERSOR INTELIGENTE
necesario, es imprescindible, tener fe en que el mañana que nos espera será
mejor.
A Graham, el mayor amante de la literatura de entre los inversores, le
encantaba la historia de Ulises, narrada a través de la poesía de Homero,
Alfred Tennyson y Dante. Al final de su vida, a Graham le entusiasmaba la
escena del Infierno de Dante en la que Ulises describe la forma en que
inspiró a su tripulación para que navegase hacia el oeste, adentrándose en
aguas desconocidas más allá de las columnas de Hércules:
«¡Oh hermanos», dije, «que después de cien mil
peligros habéis llegado a occidente,
en esta tan pequeña vigilia
que resta a nuestros sentidos
no queráis negaros la experiencia,
del mundo despoblado que nos espera siguiendo al Sol.
Considerad la simiente de la que procedéis:
hechos no fuisteis para vivir como brutos,
sino para perseguir virtud y conocimiento».
Con esta mi breve arenga mis compañeros
tornáronse tan ansiosos de seguir camino,
que apenas podría con esfuerzo haberlos contenido
y, vuelta nuestra popa a la mañana,
de los remos hicimos alas para el loco vuelo?2
Invertir también es una aventura; el futuro financiero siempre es un
mundo desconocido y sin mapas. Empleando a Graham como guía, su viaje
de inversión que durará toda la vida será tan seguro y digno de confianza
como lleno de aventura.
2
Dante Alighieri, Infierno, canto XXVI, líneas 112-125.
590