Epílogo
Conocemos muy bien a dos socios que pasaron buena parte de, su
vida gestionando sus propios fondos, y los de otras personas, en Wall
Street. Alguna experiencia difícil les enseñó que era mejor estar seguro y
actuar con prudencia que tratar de ganar todo el dinero del mundo.
Llegaron a elaborar un enfoque relativamente exclusivo sobre las
operaciones con valores, que combinaba unas buenas posibilidades de
conseguir beneficio con un sólido valor. Evitaron cualquier cosa que
pareciese excesivamente cara y .actuaron con gran rapidez para
desprenderse de las acciones que habían ascendido hasta niveles que
consideraban que ya no eran atractivos. Sus carteras estaban siempre bien
diversificadas, con más de 100 acciones diferentes en ellas. De esta forma,
consiguieron resultados bastante buenos durante muchos años de altibajos
en el mercado general; consiguieron una media de aproximadamente el
20% anual sobre los varios millones de capital cuya gestión habían
aceptado, y sus clientes quedaron satisfechos con los resultados.*
El año de la primera edición de este libro se ofreció la oportunidad al
fondo de estos socios de adquirir una participación del 50% en una empresa
en crecimiento. Por algún motivo, la industria en la que participaba esa
empresa no atraía a Wall Street en aquel momento y la operación había
sido rechazada por unas cuantas agencias importantes. Sin embargo,
nuestros dos socios quedaron impresionados por las posibilidades que
ofrecía la empresa; el elemento decisivo para ellos era que el precio era
moderado en relación con los beneficios actuales y el valor del activo. Los
socios decidieron seguir adelante con la adquisición que en términos
monetarios representaba aproximadamente una quinta parte del patrimonio
de su fondo. Se identificaron muy estrechamente con su nueva
participación empresarial, que prosperó.†
*
Los dos socios a los que Graham se refiere tímidamente son Jerorne Newman y el propio Benjamin
Graham.
†
Graham está describiendo la Governmente Employees Insurance Co., GEICO, en la cual él y Nexman
adquirieron una participación del 50% en 1948, precisamente en la época en la que había terminado de
escribir El inversor inteligente. Los 712.500 dólares que Graham y Newman colocaron en GEICO
representaban aproximadamente el 25% de los. Activos de su fondo en aquel momento. Graham fue
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