inversiones inteligentes 1 | Page 543

Comentario al capítulo 19 Las mentiras más peligrosas son las verdades ligeramente distorsionadas. G. C. Lichtenberg ¿Por qué arrojó la toalla Graham? Es posible que no haya otra parte de El inversor inteligente que haya sido modificada de una manera más drástica por Graham que ésta. En su primera edición, este capítulo formaba parte de una pareja que, en conjunto, se extendía durante casi 34 páginas. La sección original («Elinversor como propietario de la empresa») se ocupaba de los derechos de votación de los accionistas, de las formas de evaluar la calidad de la dirección de la empresa y de las técnicas para detectar conflictos de intereses entre los inversores que trabajaban en la empresa y los inversores externos. En su última edición revisada, sin embargo, Graham había reducido toda la exposición más o menos a ocho páginas sucintas que se limitaban a hablar de dividendos. ¿Por qué eliminó Graham más de tres cuartas partes de su argumento original? Después de décadas de exhortación, evidentemente había abandonado cualquier esperanza de que los inversores se tomasen la molestia de ejercer el control sobre el comportamiento de los directivos de las empresas. Sin embargo, la última epidemia de escándalos, alegaciones de comportamientos ilícitos de los directivos, contabilidad engañosa, triquiñuelas fiscales en importantes empresas como AOL, Enron, Global Crossing, Sprint, Tyco y WorldCom, es un claro recordatorio de que las advertencias iniciales de Graham sobre la necesidad de vigilancia permanente son más necesarias que nunca. Recuperémoslas y analicémoslas a la luz de la situación actual. 545