COMENTARIO AL CAPÍTULO 18
Dado que Commerce One ya perdía 2 dólares por cada dólar de
ventas, si cuadruplicaba sus ingresos (como «esperaban los
analistas») ¿no perdería dinero de forma aún más masiva?
¿Cómo era posible que Commerce One hubiese superado las
expectativas «en el pasado»? ¿Qué pasado?
Hoffman estaba preparado para dar respuesta a la pregunta de si su
empresa podría tener beneficios alguna vez: «No cabe ninguna duda que
podemos conseguir que esto sea un negocio rentable. Tenemos planes para
llegar a ser rentables en el cuarto trimestre de 2001, un año en el que los
analistas consideran que tendremos más de 250 millones de dólares de
ingresos».
Aquí vuelven esos analistas otra vez. «Me gusta Commerce One a
estos niveles porque. está creciendo más rápidamente que Ariba [un
competidor cuyas acciones también cotizaban aproximadamente a 400
veces sus ingresos]», dijo Jeannette Sing, una analista del banco de
inversiones Wasserstein Perella. «Si mantienen este ritmo de crecimiento,
Commerce One estará cotizando a 60 o 70 veces sus ventas en 2001». (En
otras palabras, soy capaz de citar el nombre de una empresa cuyas acciones
están más sobrevaloradas que las de Commerce One, por lo tanto
Commerce One está barata).7
En el otro extremo se encontraba Capital One Financial Corp., que se
dedicaba a emitir tarjetas de crédito de Visa y MasterCard. Desde julio de
1999 hasta mayo de 2000, la cotización de sus acciones había perdido el
21,5%. Sin embargo, Capital One tenía activos totales por valor de 12.000
millones de dólares y habla conseguido unos beneficios de 363 millones de
dólares en 1999, una subida del 32% respecto del año anterior. Con un
valor de mercado de aproximadamente 7.300 millones de dólares, las
acciones cotizaban a 20 veces los beneficios netos de Capital One. Era
posible que no todo fuese bien en Capital One, la empresa había
incrementado muy poco sus reservas para préstamos fallidos, aunque la
proporción de impagados y fallidos suele aumentar mucho en las
recesiones, pero el precio de sus acciones reflejaba por lo menos un cierto
nivel de riesgo de problemas potenciales.
7
Véase «CEO Speaks» y «The Bottom Line», Money, mayo de 2000, págs. 42-44.
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