inversiones inteligentes 1 | Page 521

COMENTARIO AL CAPÍTULO 18  Dado que Commerce One ya perdía 2 dólares por cada dólar de ventas, si cuadruplicaba sus ingresos (como «esperaban los analistas») ¿no perdería dinero de forma aún más masiva?  ¿Cómo era posible que Commerce One hubiese superado las expectativas «en el pasado»? ¿Qué pasado? Hoffman estaba preparado para dar respuesta a la pregunta de si su empresa podría tener beneficios alguna vez: «No cabe ninguna duda que podemos conseguir que esto sea un negocio rentable. Tenemos planes para llegar a ser rentables en el cuarto trimestre de 2001, un año en el que los analistas consideran que tendremos más de 250 millones de dólares de ingresos». Aquí vuelven esos analistas otra vez. «Me gusta Commerce One a estos niveles porque. está creciendo más rápidamente que Ariba [un competidor cuyas acciones también cotizaban aproximadamente a 400 veces sus ingresos]», dijo Jeannette Sing, una analista del banco de inversiones Wasserstein Perella. «Si mantienen este ritmo de crecimiento, Commerce One estará cotizando a 60 o 70 veces sus ventas en 2001». (En otras palabras, soy capaz de citar el nombre de una empresa cuyas acciones están más sobrevaloradas que las de Commerce One, por lo tanto Commerce One está barata).7 En el otro extremo se encontraba Capital One Financial Corp., que se dedicaba a emitir tarjetas de crédito de Visa y MasterCard. Desde julio de 1999 hasta mayo de 2000, la cotización de sus acciones había perdido el 21,5%. Sin embargo, Capital One tenía activos totales por valor de 12.000 millones de dólares y habla conseguido unos beneficios de 363 millones de dólares en 1999, una subida del 32% respecto del año anterior. Con un valor de mercado de aproximadamente 7.300 millones de dólares, las acciones cotizaban a 20 veces los beneficios netos de Capital One. Era posible que no todo fuese bien en Capital One, la empresa había incrementado muy poco sus reservas para préstamos fallidos, aunque la proporción de impagados y fallidos suele aumentar mucho en las recesiones, pero el precio de sus acciones reflejaba por lo menos un cierto nivel de riesgo de problemas potenciales. 7 Véase «CEO Speaks» y «The Bottom Line», Money, mayo de 2000, págs. 42-44. 523