COMENTARIO AL CAPÍTULO 18
rápidamente a tantas empresas? 2 Además, prácticamente un tercio de los beneficios obtenidos por Cisco durante los seis meses anteriores no habían provenido de su actividad empresarial, sino de exenciones fiscales sobre opciones de acciones ejercitadas por sus ejecutivos y empleados. Además, Cisco había ganado 5.800 millones de dólares vendiendo « inversiones », y después había comprado 6.000 millones de dólares más. ¿ Qué era Cisco en realidad: una empresa de Internet o un fondo de inversión? ¿ Qué pasaría si esas « inversiones » dejaban de subir?
� Sysco también había adquirido varias empresas durante el mismo período de tiempo, pero únicamente había pagado aproximadamente 130 millones de dólares. Las opciones de acciones concedidas a los que trabajaban en Sysco únicamente representaban el 1,5 % de las acciones en circulación, en comparación con el 6,9 % de Cisco. Si esas personas liquidaban sus opciones, los beneficios por acción de Sysco se diluirían mucho menos que los de Cisco. Sysco, además, había elevado su dividendo trimestral de nueve a diez centavos por acción; Cisco no pagaba dividendo.
Por último, como destacaba el catedrático de finanzas de Wharton, Jeremy Siegel, ninguna empresa tan grande como Cisco había sido nunca capaz de crecer lo suficientemente rápido para justificar un PER superior a 60, por no hablar de uno superior a 200. 3 Cuando una empresa se convierte en un gigante, su crecimiento tiene que ralentizarse, ya que de lo contrario acabaría comiéndose todo el mundo. El gran cómico estadounidense Ambrose Bierce acuñó el término « incomposible » para referirse a dos cosas que se pueden concebir por separado, pero que no pueden coexistir simultáneamente. Una empresa puede ser gigantesca, o puede merecer un PER gigantesco, pero ambas cosas juntas son incomposibles.
La gigantesca Cisco no tardó mucho en descarrilar. En primer lugar, en 2001, se produjo una « carga » de 1.200 millones de dólares para « reestructurar » algunas de esas adquisiciones. Durante los dos años
2 Las « adquirentes en serie » que crecen principalmente mediante la adquisición de otras empresas, casi
siempre terminan mal en Wall Street. Véase el comentario al capítulo 17 en el que se ofrecen más detalles. 3 Jeremy Siegel, « Big-Cap Tech Stocks are a Sucker ' s Bet », Wall Street Journal, 14 de marzo de 2000
( disponible en www. jeremysiegel. com). 519