inversiones inteligentes 1 | Page 505

UNA COMPARACIÓN DE 8 PARES DE EMPRESAS motivo más serio que la mera apuesta de azar. El problema planteado por la relativamente pequeña acción preferente convertible de 4,5 dólares puede resolverse fácilmente suponiendo que se convertirá en acciones ordinarias, cuando estas últimas coticen a un nivel de mercado adecuado. Esto es lo que hemos hecho en la tabla 18.7. Sin embargo, las opciones de suscripción exigen un tratamiento diferente. Al calcular las cifras con criterios de «dilución íntegra», la empresa da por supuesto el ejercicio de todas las opciones, y la aplicación de los ingresos para retirar deuda, y además el uso del saldo para recomprar acciones ordinarias en el mercado. Estas hipótesis en la práctica no tuvieron ningún efecto sobre los beneficios por acción en el año natural 1968, que se declararon a un nivel de 1,51 dólares tanto antes como después de la dilución. Consideramos que este tratamiento es ilógico y poco realista. Como hemos visto, los warrants representan una parte del «lote de capital ordinario» y su valor de mercado forma parte del «valor de mercado efectivo» y de la parte de capital ordinario del capital. (Véase nuestra exposición de esta cuestión realizada en la página 443). Esta simple técnica de sumar el precio de mercado de los warrants al del capital ordinario tuvo un efecto radical en las cifras declaradas de National General a final de 1968, como se puede ver en los cálculos de la tabla 18.7. De hecho, el «verdadero precio de mercado» del capital ordinario resultó ser de más del doble de la cifra mencionada. Por lo tanto, el verdadero multiplicador de los beneficios de 1968 se duplica con creces, hasta la inherentemente absurda cifra de 69 veces. El valor total de mercado del «equivalente de capital ordinario» por lo tanto llega a ser 413 millones de dólares, más de tres veces el valor de los activos tangibles representados por dicho capital. Estas cifras parecen más anómalas cuando se comparan con las de Presto. Uno se siente impulsado a preguntarse cómo es posible que Presto estuviese valorada únicamente a 6,9 veces sus beneficios actuales cuando el multiplicador de General era prácticamente 10 veces mayor. Todos los ratios de Presto son bastante satisfactorios, de hecho, la cifra de crecimiento es sospechosamente satisfactoria. Con esta indicación lo que queremos dar a entender es que indudablemente la empresa se estaba beneficiando de su sección armamentística, y que los accionistas deberían de estar preparados para sufrir algún tipo de retroceso en los beneficios cuando se recuperase la situación imperante en tiempos de paz. Sin embargo, en conjunto, Presto cumplía todos los requisitos que se pueden exigir a una inversión para tener consideración de sensata y con un precio razonablemente determinado, mientras que General tenía todos los rasgos distintivos del típico «conglomerado» de finales de la década de 1960, lleno de artimañas legales y de grandiosas maniobras, pero carente de valores sustanciales en los que apoyar la cotización de mercado. 507