EL INVERSOR INTELIGENTE
ratio esencial, el multiplicador de beneficios, era más del doble en el caso
de McGraw-Hill que en el caso de McGraw Edison. Este fenómeno parece
explicable principalmente por la persistencia de un marcado entusiasmo y
parcialidad mostrado por el mercado hacia las acciones de las empresas de
edición, varias de las cuales habían empezado a cotizar a finales de la
década de 1960.*
De hecho, para finales de 1968 era evidente que este entusiasmo
había sido exagerado. Las acciones de McGraw-Hill se habían vendido a
56 en 1967, lo que suponía multiplicar por más de 40 los históricos
beneficios que acababan de ser declarados para el año 1966. Sin embargo,
en 1967 se había producido una leve retracción de los beneficios y en 1968
tuvo lugar un declive adicional. Por lo tanto, el elevado multiplicador de 35
que se aplicaba en la actualidad se estaba concediendo a una empresa que
ya había declarado dos años de retroceso en los beneficios. No obstante, las
acciones de la empresa seguían estando valoradas a más de ocho veces el
valor de su activo tangible, lo que indicaba un componente de fondo de
comercio no muy lejano a los 1.000 millones de dólares. Por lo tanto, el
precio parecía ilustrar, en la famosa expresión del doctor Johnson, «el
triunfo de la esperanza sobre la experiencia».
Por el contrario, McGraw Edison parecía cotizar a un precio
razonable en relación con el (elevado) nivel general de mercado y con
relación a los rendimientos generales y a la situación financiera de la
empresa.
Acontecimientos ulteriores hasta principios de 1971: El declive de
los beneficios de McGraw-Hill se prolongó durante 1969 y 1970, cuando
descendieron a 1,02 dólares por acción y después a 0,82 dólares por acción.
En la debacle de mayo de 1970 el precio de sus acciones sufrió una
devastadora caída hasta 10, menos de una quinta parte de la cifra que había
alcanzado dos años antes. Posteriormente, experimentó una buena
recuperación, pero el máximo de 24 de mayo de 1971 seguía siendo
únicamente el 60% del precio de cierre de 1968. McGraw Edison consiguió
mejores resultados, bajando hasta 22 en 1970 y posteriormente
recuperándose por completo hasta los 41,5 en mayo de 1971.†
McGraw-Hill sigue siendo una empresa sólida y próspera. Sin
embargo, la historia de su precio es un ejemplo, como podría seda la de
*
McGraw-Hill sigue siendo una empresa que cotiza en bolsa y posee, entre otras organizaciones, la
publicación BusinessWeek Y Standard & Poor's Corp. McGraW Edison es en la actualidad una división
de Cooper Industries.
†
En la «debacle de mayo de 1970» a la que se refiere Graham, el mercado de acciones perdió un 5,5%.
Desde finales de marzo hasta finales de junio de 1970, el índice S&P 500 perdió el 19% de su valor, uno
de los peores resultados trimestrales de su trayectoria.
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