inversiones inteligentes 1 | Page 49

INVERSIÓN EN CONTRAPOSICIÓN A ESPECULACIÓN valor «central» o «intrínseco», y para vender por encima de dicho valor. Era una aplicación de la máxima que regía el comportamiento de los Rothschild: «Comprar barato y vender caro».* Además, tenía la ventaja de funcionar directamente en contra de la máxima asentada y perniciosa del mercado de valores de que las acciones debían comprarse porque habían evolucionado al alza y venderse porque habían evolucionado a la baja. Por desgracia, después de 1949, esta fórmula dejó de funcionar. Una segunda ilustración la ofrece la famosa «Teoría Dow» de los movimientos del mercado de valores, si se comparan sus espléndidos resultados declarados para el período que va de 1897 a 1933 y sus resultados mucho más cuestionables desde 1934. Un tercer y último ejemplo de las oportunidades de oro que recientemente no están disponibles es el siguiente: una buena parte de nuestras operaciones en el mercado de valores habían estado concentradas en la adquisición de títulos de ocasión que se identificaban fácilmente como tales por el hecho de que se vendían por debajo de su proporción en el valor de los activos circulantes netos (capital y de explotación), sin contar la cuenta de instalaciones y otros activos, y después de deducir todo el pasivo. Estaba claro que esas acciones se vendían a un precio muy inferior al valor que tendría la empresa como entidad no cotizada. Ningún propietario ni accionista mayoritario pensaría en vender sus propiedades por una cifra tan ridículamente reducida. Sorprendentemente, tales anomalías no eran difíciles de encontrar. En 1957 se publicó una lista que mostraba prácticamente 200 emisiones de este tipo que estaban disponibles en el mercado. De diversas maneras prácticamente todos estos títulos de oportunidad resultaron ser rentables y el resultado anual medio fue mucho más remunerativo que la mayor parte de las otras inversiones. Sin embargo, este tipo de emisiones también desapareció prácticamente por completo del mercado de valores a lo largo de la siguiente década, y con su desaparición, también se esfumó una zona fiable para realizar hábiles y acertadas operaciones por parte del inversor emprendedor. No obstante, con los precios mínimos de 1970 volvieron a aparecer un número considerable de estos títulos que cotizaban «por debajo del capital circulante» y a pesar de la fuerte recuperación del mercado, seguía habiendo bastantes de ellos al final del ejercicio como para constituir una cartera íntegra. El inversor emprendedor, en las condiciones actuales, sigue teniendo varias posibilidades de obtener unos resultados mejores que la media. La enorme lista de valores negociables tiene que incluir un número razonable * La familia Rothschild, dirigida por Nathan Mayer Rothschild, fue la potencia dominante en la banca de inversión europea y en el negocio de la intermediación durante el siglo XIX. Si se desea leer una brillante narración de su historia, véase Niall Ferguson, The House o/ Rothschild: Money's Prophets, 1798-1848 (Viking, 1998). 51