CUATRO HISTORIAS REALES EXTREMADAMENTE INSTRUCTIVAS
1. El período de expansión de la empresa no estuvo exento de
interrupciones. En 1961 arrojó un pequeño déficit de explotación pero,
adoptando una práctica que posteriormente aparecería en muchas memorias
en el año 1970, evidentemente decidió imputar todas las posibles cargas y
reservas a un único mal año.* Todos esos cargos ascendieron a un total de
13 millones de dólares, que era una cifra superior al beneficio neto
combinado de los tres años anteriores. Ahora estaba en condiciones de
declarar “beneficios récord” en 1962, etc.
2. A finales de 1966 el activo tangible neto se cifraba en 7,66
dólares por acción ordinaria (después de deducir el efecto del
desdoblamiento 3 por 2). Por lo tanto, la cotización de mercado en 1967
alcanzaba el nivel de 22 veces (¡) el valor declarado del activo por aquella
época. A finales de 1968 el balance indicaba que había 286 millones de
dólares disponibles para los 3.800.000 acciones ordinarias y de clases AA,
o lo que es lo mismo 77 dólares por acción. Sin embargo, si deducimos las
acciones preferentes a su pleno valor y excluimos las partidas de fondo de
comercio y el enorme «activo» de descuento de obligaciones,† la cifra que
quedaría sería de 13 millones de dólares para las acciones ordinarias,
solamente 3 dólares por acción. Este capital tangible fue arrasado por
pérdidas de los años siguientes.
3. Hacia finales de 1967 dos de nuestras mejor consideradas
entidades bancarias ofrecieron 600.000 acciones del capital de LingTemco-Vought a 111 dólares por acción. El precio había llegado a ser
altísimo, de 169,5. En menos de tres años el precio cayó hasta 7,125.‡
4. A finales de 1967 los préstamos bancarios habían alcanzado un
valor de 161 millones de dólares, y un año después se habían disparado
hasta los 414 millones de dólares, cifra que debería haber causado
estremecimientos de terror. Además, el endeudamiento a largo plazo
ascendía a 1.237 millones de dólares.
*
Aún permanece entre nosotros la sórdida tradición de ocultar la verdadera imagen de los beneficios de
una empresa bajo la sombra de los gastos de reestructuración. Acumular en un año todas las cargas
posibles se denomina en ocasiones “deslavazar” los resultados. Este truco de contabilidad hace posible
que las empresas ofrezcan fácilmente una imagen de crecimiento aparente el siguiente ejercicio , aunque
los inversores no deberían confundir esa imagen con el verdadero crecimiento.
†
El “activo de descuento de obligaciones”, significa, aparentemente, que LTV había comprado algunas
obligaciones por debajo de su valor a la par y estaba tratando ese descuento como un activo,
fundamentándose en la hipóstesis de que con el paso del tiempo esas obligaciones podrían venderse a la
par. En este caso Graham se burla de dicha pretensión, ya que raramente existe alguna manera de saber
cuál va a ser el precio de mercado de una obligación en una determinada fecha del futuro. Si las
obligaciones únicamente se pudieran vender a valores por debajo de la par, este “activo” sería en la
práctica un pasivo.
‡
Nos encantaría saber lo que habría pensado Graham de los bancos de inversión que sacaron a cotización
a InfoSpace, Inc. en diciembre de 1998. Las acciones (ajustadas para descontar los posteriores
desdoblamientos) comenzaron su cotización a 31,25 dólares, alcanzaron su máximo a 1.305,32 dólares
por acción en marzo de 2000, y finalizaron en 2002 a la bonita suma de 8,45 dólares por acción.
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