CUATRO HISTORIAS REALES EXTREMADAMENTE INSTRUCTIVAS
2. El hecho de que la empresa no hubiese pagado el impuesto sobre
la renta durante un período de tiempo tan prolongado debería haber
planteado serias dudas sobre la validez de sus beneficios declarados.
3. Las obligaciones del sistema Penn Central podrían haber sido
canjeadas en 1968 yen 1969, sin sacrificio de precio o de renta, por otras
mucho mejor garantizadas. Por ejemplo, en 1969, las obligaciones al 4,5 de
Pennsylvania RR con vencimiento en 1994 (que formaban parte de Penn
Central) oscilaban en una banda del 61 al 74,5%, mientras que las
obligaciones al 4,375, con vencimiento en 1994, de Pennsylvania Electric
Co., oscilaban en una banda de cotización de 64,25 a 72,25. La
concesionaria del servicio de electricidad había tenido unos ingresos que
suponían multiplicar por 4,20 antes de impuestos sus intereses en 1968, en
comparación con las 1,98 veces del sistema Penn Central; durante 1969 las
indicaciones comparativas de la última fueron empeorando
ininterrumpidamente. Un canje de este tipo era claramente conveniente, y
habría sido un salvavidas para los tenedores de obligaciones de Penn
Centrar (A finales de 1970 las obligaciones al 4,25 del ferrocarril habían
sido impagadas, y cotizaban a sólo 18,5,