EL INVERSOR INTELIGENTE
Liquidaciones: La compra de acciones que iban a recibir uno o más
pagos en efectivo como liquidación del activo de la empresa.
Las operaciones de estos dos tipos eran seleccionadas con arreglo a
los criterios gemelos de (a) un rendimiento anual calculado del 20% o más,
y (b) nuestra valoración de que las probabilidades de un buen resultado
eran de, por lo menos, cuatro de cinco.
Coberturas relacionadas: Este tipo de operaciones consiste en la
compra de obligaciones convertibles o de acciones preferentes convertibles,
y la venta simultánea de la acción ordinaria por la cual se podían canjear.
La posición se establecía cerca del punto de paridad, es decir, con una
pequeña pérdida máxima en caso de que el título preferente tuviese que
acabar convirtiéndose y la operación se liquidase de esa manera. Sin
embargo, se obtenía un beneficio si la acción ordinaria caía
considerablemente más que los títulos convertibles, y la posición quedaba
liquidada en el mercado.
Acciones de activo circulante neto (o de ocasión): La idea, en este
caso, era adquirir el mayor número de acciones posible, cada una de ellas a
un coste que fuese inferior a su valor contable desde el punto de vista
exclusivamente de su activo circulante neto, es decir, atribuyendo un valor
igual a cero a los inmuebles y demás activos. Nuestras adquisiciones se
realizaban habitualmente a dos tercios o menos de dicho valor del activo
reducido. La mayor parte de los años conseguíamos una enorme
diversificación en este tipo de operaciones, acciones de por lo menos 100
empresas diferentes.
Deberíamos añadir que de vez en cuando llevábamos a cabo alguna
adquisición a gran escala del tipo de control, pero tales operaciones no son
relevantes para la exposición que nos ocupa.
Supervisábamos estrechamente los resultados obtenidos por cada
tipo de operación. Como consecuencia de este seguimiento abandonamos
dos campos generales, que descubrimos que no habían conseguido
resultados satisfactorios generales. El primero fue la adquisición de
acciones aparentemente atractivas, atendiendo a nuestro análisis general,
que no era posible obtener a un precio inferior al valor de su capital de
explotación considerado de manera aislada. La segunda zona de actividad
de la que nos alejamos fueron las operaciones de cobertura «no
relacionada~>,en las que el valor adquirido no era canjeable por las
acciones ordinarias vendidas. (Ese tipo de operaciones se corresponden, a
grandes rasgos, con las que ha comenzado a realizar recientemente el
nuevo grupo de «fondos de inversión alternativa» en el terreno de las
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