EL INVERSOR INTELIGENTE
favorecido por el espíritu de camaradería, algunos dirían masonería, que
existe en la profesión, en virtud del cual las ideas y descubrimientos se
comparten de manera bastante abierta en diferentes reuniones de diferente
tipo. Es algo parecido a lo que ocurriría si, en la analogía establecida con el
torneo de bridge, los diversos expertos mirasen las jugadas de los demás
por encima del hombro y comentasen cada mano a medida que se estuviese
jugando.
La segunda posibilidad es de una naturaleza muy diferente Es posible
que muchos de los analistas de valores estén lastrados por un defecto en su
enfoque básico del problema de selección de acciones. Tratan de localizar
los sectores con mejores equipos directivos y que cuentan con otras
ventajas. La inferencia es que compraran acciones de esos sectores y de
esas empresas sea cual sea el precio, y evitarán los sectores menos
prometedores y las empresas menos prometedoras por baja que sea la
cotización de sus acciones. Este sería el único procedimiento correcto si
fuese posible dar por descontado que los beneficios de las buenas empresas
van a crecer a un rápido ritmo de manera indefinida en el futuro, porque en
teoría su valor sería infinito. Si las empresas menos prometedoras
estuviesen condenadas a la extinción, sin posibilidad de salvamento los
analistas acertarían al considerar que no eran atractivas a ningún precio.
La realidad respecto de nuestras entidades empresariales es muy
diferente. El número de empresas que han sido capaces de mostrar una
elevada tasa de crecimiento ininterrumpido durante períodos prolongados
de tiempo es extraordinariamente reducido. También son remarcablemente
pocas, además, las empresas de mayores dimensiones que acaban sufriendo
una extinción absoluta. En la mayor parte de .los casos, su historia está
llena de vicisitudes, de altibajos, de cambios en su situación relativa.
Algunas de estas empresas han experimentado variaciones «de la pobreza a
la riqueza y vuelta otra vez a la pobreza» de manera casi cíclica -termino
que solía utilizarse habitualmente para explicar la evolución del sector
siderúrgico- mientras que en otras los cambios más espectaculares se han
identificado con el deterioro o la mejora de la capacidad de los equipos
directivos.*
¿En qué se puede aplicar el análisis anterior al inversor emprendedor
que quema realizar selecciones individuales de acciones que consigan unos
*
Como se ha indicado en el comentario al capítulo 9, hay muchos otros motivos por los cuales los fondos
de inversión no han sido capaces de obtener mejores resultados que las medias del mercado, entre los
cuales cabe destacar los bajos rendimientos de los saldos .de efectivo de los fondos y los elevados costes
de investigar y contratar las acciones. Por otra parte, un fondo que tenga acciones de 120 empresas (una
cifra muy habitual) puede quedarse por detrás del índice de acciones S&P 500 SI cualquiera de las otras
380 empresas de esa referencia resulta que obtiene unos excelentes rendimientos. Cuantas menos
acciones posee un fondo, más probable es que se pierda las acciones de “la próxima Microsoft”.
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