COMPARACIÓN DE CUATRO SOCIEDADES COTIZADAS
siete requisitos estadísticos para quedar incluidas en la cartera del inversor defensivo. Estos requisitos se expondrán en detalle en el siguiente capítulo, aunque aquí podemos resumidos de la siguiente manera:
1. Tamaño adecuado. 2. Situación financiera suficientemente sólida. 3. Dividendos continuados durante, por lo menos, 20 años en el pasado. 4. No haber experimentado ningún déficit de beneficios en los 10 últimos años. 5. Crecimiento en un período de 10 años de, por lo menos, un tercio en el beneficio por acción.. 6. Cotización de las acciones que no suponga multiplicar por más de 1,5 el valor del activo neto. 7. Cotización que no suponga multiplicar por más de 15 el beneficio medio de los tres últimos años.
No hacemos ninguna predicción sobre los resultados en materia de beneficios que en el futuro obtendrán ELTRA o Emhart. En la lista diversificada de acciones ordinarias del inversor tendrán que estar presentes algunas empresas cuyos resultados, a la hora de la verdad, acabarán siendo decepcionantes, y es posible que esto suceda con alguna o con las dos integrantes de esta pareja. Sin embargo, la propia lista diversificada, basada en los anteriores principios de selección, en combinación con cualesquiera otros criterios sensatos que el inversor desee aplicar, debería obtener unos resultados suficientemente satisfactorios a lo largo del tiempo. Por lo menos, eso es lo que indica una prolongada experiencia.
Una última salvedad: un analista de valores experto, aunque haya aceptado nuestro razonamiento general sobre estas cuatro empresas, tendría que dudar a la hora de recomendar a un inversor que tuviese en cartera acciones de Emerson o Emery que cambiase sus acciones por las de ELTRA o Emhart a finales de 1970, salvo que el inversor comprendiese claramente los conceptos en los que se apoya esta recomendación. No hay ningún motivo para esperar que en cualquier período breve de tiempo la pareja con el multiplicador más bajo vaya a conseguir mejores resultados que la pareja con los multiplicadores más elevados. Esta última pareja estaba bien considerada en el mercado y, por lo tanto, gozaba de una considerable inercia que la impulsaba, y que podría mantenerse durante un período indefinido. Los motivos correctos para preferir a ELTRA y Emhart frente a Emerson y Emery serían que el cliente hubiese llegado a la conclusión razonada de que prefería unas inversiones basadas en el valor en lugar de unas inversiones basadas en el glamour. Por lo tanto, en una medida importante, la política de inversión en acciones ordinarias tiene que
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