inversiones inteligentes 1 | Page 354

EL INVERSOR INTELIGENTE probablemente lo mejor sería que se asegurasen de que están consiguiendo un buen valor por el precio que pagan, y que no profundizasen más en esta cuestión. Utilización del beneficio medio Antiguamente los analistas y los inversores prestaban una considerable atención al beneficio medio durante un período de tiempo relativamente prolongado del pasado, normalmente entre siete y diez años. Esta «cifra promedio»* era útil para equilibrar los frecuentes altibajos de los ciclos empresariales, y se pensaba que ofrecía una idea de la capacidad de generación de beneficio de la empresa mejor que los resultados del último año considerados en solitario. Una ventaja importante de este proceso de cálculo de promedios es que resolvía el problema de lo que había que hacer con casi todas las cargas y créditos especiales. Se debían incluir en los beneficios medios. Porque es indudable que la mayor parte de esas pérdidas y ganancias forman parte de la historia de la actividad de la empresa. Si lo hiciésemos en el caso de ALCOA, el beneficio medio del periodo 1961-1970 (diez años) ascendería a 3,62 dólares, y en el caso de los siete años que van de 1964 a 1970 a 4,62 dólares por acción. Si tales cifras se emplean en conjunción con las calificaciones de crecimiento y estabilidad de los beneficios durante el citado período, podrían ofrecer una imagen realmente informativa sobre el rendimiento que ha conseguido en el pasado la empresa. Cálculo de la tasa de crecimiento en el pasado Es de vital importancia que el factor de crecimiento del historial de la empresa se tenga adecuadamente en cuenta. Cuando se ha experimentado un gran crecimiento, los beneficios recientes estarán muy por encima de la media a siete o diez años, y el analista puede considerar que estas cifras a largo plazo son irrelevantes. No siempre tiene que ser así necesariamente. Es posible informar de los beneficios tanto en forma de promedio como en lo relativo a la cifra más reciente. Sugerimos que la propia tasa de crecimiento se calcule comparando la media de los tres últimos años con la cifra correspondiente de diez años antes. (En los casos en los que exista un problema de «cargas o créditos especiales», podría ponerse en práctica algún tipo de solución de compromiso). Examine el siguiente cálculo una discrepancia de cotización, y nunca debería dar por seguro que va a poder vender a la misma cotización que en ese momento está vigente en el mercado. * «Cifra promedio» se refiere a la media simple o aritmética que Graham describía en a frase anterior. 356