EL INVERSOR INTELIGENTE
El inversor o especulador que esté interesado en las acciones de
ALCOA, al leer esas cifras, podría decirse: «No está nada mal. Pensaba que
1970 había sido un año de recesión para el sector del aluminio. Sin
embargo, el cuarto trimestre muestra una ganancia respecto de lo que
ocurrió en 1969, con unos beneficios del orden de 6,32 dólares al año.
Veamos. La acción cotiza a 62. ¡Caramba! Es menos de diez veces los
beneficios. Así las cosas, parece bastante barata en comparación con las 16
veces los beneficios de Intemational Nickel, etc., etc...».
Sin embargo, si nuestro amigo inversor-especulador se hubiese
molestado en leer todo lo que pone en las notas a pie de página, habría
descubierto que en vez de una única cifra de beneficios por acción
correspondiente al año 1970 en realidad había cuatro, literalmente:
1970
1969
Beneficio básico
5,20 dólares
5,58 dólares
Resultado neto
(después de cargas especiales)
4,32
5,58
Diluido, antes de cargas especiales
5,01
5,35
Diluido, después de
cargas especiales
4,19
5,35
En relación con el cuarto trimestre únicamente se facilitaban dos
cifras:
Beneficio básico
1,58 dólares
1,56 dólares
Resultado neto
(después de cargas especiales)
0,70
1,56
¿Qué significan todas esas diferentes cifras adicionales de beneficio?
¿Qué beneficio es el verdadero del ejercicio y del trimestre finalizado en
diciembre? Si el beneficio que se debe tener en cuenta respecto de este
último período es de 70 centavos, el resultado neto después de cargas
especiales, la tasa anual de beneficio sería de 2,80 dólares, en vez de los
6,32 dólares, y la cotización de 62 supondría «multiplicar por 22 los
beneficios», en vez del múltiplo de 10 con el que empezamos.
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