inversiones inteligentes 1 | Page 324

EL INVERSOR INTELIGENTE Factores que afectan a la tasa de capitalización Aunque se supone que los beneficios futuros medios son el principal determinante del valor, el analista de valores tiene en cuenta algunos otros factores de naturaleza más o menos definida. La mayor parte de ellos estarán dentro de su tasa de capitalización, que puede variar en gran medida en función de la «calidad» de la acción en cuestión. Por lo tanto, aunque dos empresas tengan la misma cifra de beneficios previstos por acción para el período 1973-1975, por ejemplo, 4 dólares, el analista puede asignar una valoración muy reducida a una, por ejemplo 40, y muy elevada a la otra, por ejemplo 100. Ocupémonos brevemente de algunas de las consideraciones que afectan a estos diferentes multiplicadores. 1. Perspectivas generales a largo plazo. Nadie sabe realmente nada sobre lo que va a ocurrir en el futuro lejano, pero aun así los analistas y los inversores tienen unas arraigadas opiniones sobre esta cuestión. Estas opiniones se reflejan en los sustanciales diferenciales existentes entre los ratios precio / beneficios de las empresas individualmente consideradas y de los grupos sectoriales. Sobre esta cuestión en nuestra edición de 1965 añadimos lo siguiente: e Por ejemplo, a finales de 1963 las empresas del sector químico del DJIA cotizaban a unos multiplicadores considerablemente mayores que los aplicados a las empresas petrolíferas, lo que indicaba que existía en el mercado una mayor confianza en las perspectivas de las primeras que la que existía con respecto a las perspectivas de las segundas. Tales distinciones realizadas por el mercado suelen tener fundamentos sólidos, pero cuando vienen dictadas básicamente por los resultados del pasado tienen las mismas probabilidades de resultar erróneas que de resultar acertadas. En este momento facilitaremos, en la tabla 11.3, los datos materiales correspondientes a las acciones de empresas químicas y petrolíferas incluidas en el DJIA a finales de 1963 y trasladaremos sus beneficios hasta finales de 1970. Se verá que las empresas químicas, a pesar de los elevados multiplicadores que se les aplicaban, prácticamente no consiguieron ningún incremento de los beneficios en el período posterior a 1963. Las empresas petrolíferas consiguieron unos resultados mucho mejores que las químicas, y aproximadamente en línea con el crecimiento que daban a entender los multiplicadores que se les aplicaban en 1963.5 Por lo tanto, nuestro ejemplo una selección fallida, de manera individual, se reduce, y las probabilidades de tener en cartera las grandes ganadoras aumentan. La opción ideal para la mayor parte de los inversionistas es un fondo de índice de mercado de valores total, una forma de bajo coste de tener en cartera todas las acciones que merezca la pena tener. 326