EL INVERSOR INTELIGENTE
Factores que afectan a la tasa de capitalización
Aunque se supone que los beneficios futuros medios son el principal
determinante del valor, el analista de valores tiene en cuenta algunos otros
factores de naturaleza más o menos definida. La mayor parte de ellos
estarán dentro de su tasa de capitalización, que puede variar en gran medida
en función de la «calidad» de la acción en cuestión. Por lo tanto, aunque
dos empresas tengan la misma cifra de beneficios previstos por acción para
el período 1973-1975, por ejemplo, 4 dólares, el analista puede asignar una
valoración muy reducida a una, por ejemplo 40, y muy elevada a la otra,
por ejemplo 100. Ocupémonos brevemente de algunas de las
consideraciones que afectan a estos diferentes multiplicadores.
1. Perspectivas generales a largo plazo. Nadie sabe realmente nada
sobre lo que va a ocurrir en el futuro lejano, pero aun así los analistas y los
inversores tienen unas arraigadas opiniones sobre esta cuestión. Estas
opiniones se reflejan en los sustanciales diferenciales existentes entre los
ratios precio / beneficios de las empresas individualmente consideradas y
de los grupos sectoriales. Sobre esta cuestión en nuestra edición de 1965
añadimos lo siguiente: e
Por ejemplo, a finales de 1963 las empresas del sector
químico del DJIA cotizaban a unos multiplicadores
considerablemente mayores que los aplicados a las empresas
petrolíferas, lo que indicaba que existía en el mercado una mayor
confianza en las perspectivas de las primeras que la que existía
con respecto a las perspectivas de las segundas. Tales
distinciones realizadas por el mercado suelen tener fundamentos
sólidos, pero cuando vienen dictadas básicamente por los
resultados del pasado tienen las mismas probabilidades de
resultar erróneas que de resultar acertadas.
En este momento facilitaremos, en la tabla 11.3, los datos materiales
correspondientes a las acciones de empresas químicas y petrolíferas
incluidas en el DJIA a finales de 1963 y trasladaremos sus beneficios hasta
finales de 1970. Se verá que las empresas químicas, a pesar de los elevados
multiplicadores que se les aplicaban, prácticamente no consiguieron ningún
incremento de los beneficios en el período posterior a 1963. Las empresas
petrolíferas consiguieron unos resultados mucho mejores que las químicas,
y aproximadamente en línea con el crecimiento que daban a entender los
multiplicadores que se les aplicaban en 1963.5 Por lo tanto, nuestro ejemplo
una selección fallida, de manera individual, se reduce, y las probabilidades de tener en cartera las grandes
ganadoras aumentan. La opción ideal para la mayor parte de los inversionistas es un fondo de índice de
mercado de valores total, una forma de bajo coste de tener en cartera todas las acciones que merezca la
pena tener.
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