inversiones inteligentes 1 | Página 237

EL INVERSOR Y LAS FLUCTUACIONES DEL MERCADO llamativo que se puede mencionar la subida del DJIA desde 64 en 1921 a 381 en 1929, seguida por una caída histórica hasta 41 en 1932. Sin embargo, en esta ocasión el mayor movimiento pendular tuvo lugar en la normalmente estancada y lenta de movimientos gama de precios y rendimientos de obligaciones de máxima categoría. Lección: no se puede dar por supuesto que nada importante en el mercado de valores va a tener lugar exactamente de la misma forma en que se ha producido en el pasado. Esto representa la primera parte de nuestro aforismo preferido: «Cuanto más cambia, más es lo mismo». Es prácticamente imposible hacer predicciones que merezcan la pena acerca de los movimientos de precios de las acciones, y es completamente imposible hacerlo en el terreno de las obligaciones.* En los viejos tiempos, por lo menos, se podía encontrar una pista útil sobre el inminente final de un período de subida o de bajada del mercado si se estudiaba la actuación seguida por las obligaciones en los momentos anteriores, pero no había pistas similares sobre los cambios inminentes en los tipos de interés y en los precios de las obligaciones. Por lo tanto, el inversor debe elegir entre las inversiones en obligaciones a largo y a corto plazo basándose principalmente en sus preferencias personales. Si quiere estar seguro de que los valores de mercado no van a reducirse, sus mejores opciones serán probablemente los bonos de ahorro de Estados Unidos, de serie E o H, que se describieron anteriormente, en la página 114. Cualquier emisión de esos bonos le ofrecerá una rentabilidad del 5% (después del primer año) en el caso de la serie E durante un período de hasta cinco años y diez meses, y en el caso de la serie H durante un período de hasta diez años, con un valor de reventa garantizado igual al coste o mejor. Si el inversor desea aprovechar el 7,5% que está actualmente disponible en las obligaciones empresariales a largo plazo de buena categoría, o el 5,3% de las obligaciones municipales exentas de tributación, deberá estar dispuesto a experimentar las fluctuaciones de precio. Los bancos y las compañías de seguros tienen el privilegio de evaluar las obligaciones de buena categoría de este tipo aplicando criterios matemáticos de «coste amortizado», que hacen caso omiso de las cotizaciones de mercado; no sería mala idea que los inversores individuales hiciesen algo similar. Las fluctuaciones de cotización de las obligaciones convertibles y de las acciones preferentes son consecuencia de tres factores diferentes: (1) variaciones en la cotización de la acción ordinaria con la que están * En el comentario al capítulo 4 se ofrece un análisis actualizado para los lectores actuales, en el que se explican los rendimientos recientes y la amplia variedad de obligaciones y fondos de obligaciones disponibles hoy en día. 239