COMENTARIO AL CAPÍTULO 7
¿ Cuál es su política extranjera?
Invertir en acciones extranjeras puede no ser obligatorio para el inversor inteligente pero definitivamente es aconsejable. ¿ Por qué? Intentemos realizar un pequeño, experimento mental. Estamos a finales de 1989 y es usted japonés.
Éstos son los hechos:
� Durante los 10 últimos años, su mercado de valores ha ganado una media anual del 21,2 %, muy por encima del 17,5 % de ganancias anuales de Estados Unidos.
� Las empresas japonesas están comprando todo lo que encuentran en Estados Unidos, desde el campo de golf de Pebble Beach hasta el Rockefeller Center; mientras tanto, empresas estadounidenses como Drexel Burnham Lambert, Financial Corp. of America y Texaco están quebrando.
� El sector de alta tecnología estadounidense se muere. El de Japón experimenta un crecimiento explosivo.
En 1989, en la tierra del sol naciente, la única conclusión a la que se podía llegar era que invertir fuera de Japón era la idea más estúpida jamás concebida desde la de fabricar máquinas expendedoras automáticas de sushi. Naturalmente, usted Invertiría todo su dinero en acciones de empresas japonesas.
¿ El resultado? A lo largo de la siguiente década, perdería aproximadamente dos tercios de su dinero.
¿ La lección? No es que nunca se deba invertir en mercados extranjeros como el de Japón; la lección es que los japoneses nunca deberían haber mantenido todo su dinero en el mercado de origen. Tampoco debería hacerlo usted. Si vive en Estados Unidos, trabaja en Estados Unidos, y recibe su salario en dólares de Estados Unidos, ya está haciendo una apuesta múltiple a favor de la economía de, Estados Unidos. Para ser prudente, debería poner parte de su cartera de inversión en otro lugar, simplemente porque nadie, en ningún lugar, puede estar seguro nunca de lo que va a pasar en el futuro en su país de origen o en el extranjero. Destinar hasta un tercio del dinero que se invierte en fondos de inversión que tengan acciones extranjeras( incluidas las de empresas de economías emergentes) es útil para asegurarse frente al riesgo de que el país de origen no siempre sea el mejor lugar del mundo para invertir.
215