Capítulo 7
Política de cartera para el inversor
emprendedor: Aspectos positivos
El inversor emprendedor, por definición, dedicará una buena
cantidad de atención y esfuerzo a obtener de su inversión un resultado
superior al generado por las inversiones ordinarias. En nuestro debate sobre
la política de inversión general hemos hecho algunas sugerencias relativas
a las inversiones en obligaciones que se dirigían principalmente al inversor
emprendedor. Este tipo de inversores pueden estar interesados en
oportunidades especiales de los siguientes tipos:
1. Obligaciones exentas de tributación de la New Housing
Authority, garantizadas por la Administración de Estados Unidos.
2. Obligaciones sujetas a tributación de la New Cornmunity
Authority, que también están garantizadas por la Administración
de Estados Unidos.
3. Obligaciones industriales exentas de tributación emitidas por las
autoridades municipales, pero atendidas por los pagos de renta
realizados por empresas fuertes.
En el capítulo 4 se han hecho referencias a estos inusuales tipos de
emisiones de obligaciones.*
En el otro extremo del espectro puede haber obligaciones de menor
calidad obtenibles a precios tan bajos que constituyen verdaderas
oportunidades de compra de ocasión. Sin embargo, estas oportunidades se
encuadrarían en el área de «situaciones especiales», en las que no hay una
verdadera distinción entre las obligaciones y las acciones ordinarias.†
*
Como ya se ha señalado (véase la página 118, nota al pie), las obligaciones de New Housing Authority y
New Cornmunity ya no se emiten.
†
En la actualidad estas «obligaciones de menor calidad» en «situación especial» son conocidas como
obligaciones no atendidas o impagadas. Cuando una empresa está en quiebra (o se encamina hacia la
quiebra) sus acciones ordinarias pierden prácticamente todo su valor, puesto que el derecho de quiebra de
Estados Unidos ofrece a los obligacionistas un derecho de reivindicación mucho más eficaz que a los
accionistas. Sin embargo, si la empresa se reconstituye con éxito y sale de la quiebra, los obligacionistas
suelen recibir capital de la empresa y el valor de las obligaciones se suele recuperar cuando la empresa
vuelve a ser capaz de hacer frente al pago de intereses. Por lo tanto, las obligaciones de una empresa con
problemas pueden tener un rendimiento prácticamente tan positivo como las acciones ordinarias de una
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