inversiones inteligentes 1 | Página 168

EL INVERSOR INTELIGENTE acaba perdiendo sólo el doble del dinero que sea capaz de ganar inicialmente con estas operaciones. Algunas de estas colocaciones pueden acabar siendo excelentes compras, unos cuantos años después, cuando nadie las quiera y se puedan obtener por una pequeña fracción de su verdadero valor. En la edición de 1965 continuamos nuestra exposición sobre esta materia de la siguiente forma: Aunque los aspectos más generales del comportamiento del mercado de valores desde 1949 no se han prestado muy bien a un análisis basado en una prolongada experiencia, la evolución de las colocaciones de nuevas acciones en el mercado ha seguido exactamente el curso que cabía esperar en función de la historia. Es dudoso que en el pasado se hayan realizado tantas ofertas iniciales, de una calidad tan baja, y con unas caídas de precio tan extremas como las que se están produciendo en 1960-1962.4 La capacidad del mercado de valores, en su conjunto, para desentenderse rápidamente de ese desastre es, indiscutiblemente, un fenómeno extraordinario, que nos hace retomar los recuerdos largo tiempo enterrados de la similar invulnerabilidad que mostró ante el colapso inmobiliario que sufrió Florida en 1925. ¿Debe producirse una recaída en la locura de las ofertas públicas iniciales antes de que el actual período alcista de mercado alcance su cierre definitivo? ¿Quién lo sabe? No obstante, lo que sí sabemos es que un inversor inteligente no se olvidará de lo que ha ocurrido en 1962 y dejará que sean otros los que disfruten del siguiente lote de rápidos beneficios en esta área y que sean otros, en consecuencia, los que sufran las posteriores pérdidas desastrosas. En la edición de 1965, tras estos párrafos mencionábamos «Un horrible ejemplo», literalmente, la venta de acciones de Aetna Maintenance Co. a 9 dólares en noviembre de 1961. Siguiendo un comportamiento típico, las acciones subieron rápidamente hasta 15 dólares; al año siguiente cayeron a 2,375 y en 1964 a 0,875. La historia posterior de esta empresa entra dentro de lo extraordinario, e ilustra alguna de las extrañas metamorfosis que han tenido lugar en el mundo de las empresas, grandes y pequeñas, de Estados Unidos en los últimos años. El lector curioso encontrará la historia, antigua y moderna, de esta empresa en el apéndice 5. 170