inversiones inteligentes 1 | Page 166

EL INVERSOR INTELIGENTE El segundo tipo es la colocación pública de acciones ordinarias de lo que hasta ese momento eran sociedades cuyas acciones no cotizaban en bolsa. La mayor parte de estas acciones se venden por cuenta de los titulares de las participaciones de control, con el objetivo de poder allegar fondos en una situación favorable de mercado y diversificar sus propias finanzas. (Cuando se captan nuevas cantidades de dinero para la actividad de la empresa, frecuentemente, ese dinero se obtiene por medio de la venta de acciones preferentes, como se ha indicado anteriormente). Esta actividad sigue un patrón bien definido, que por la propia naturaleza de los mercados de valores debe generar muchas pérdidas y decepciones al público en general. Los peligros surgen como consecuencia del carácter de las empresas que obtienen financiación por estos medios y de las condiciones de mercado que hacen posible la financiación. En la primera parte del siglo (xx) una gran proporción de las principales sociedades estadounidenses fueron admitidas a cotización en bolsa. A medida que pasó el tiempo, el número de empresas de primer orden que cotizaban fue disminuyendo firmemente; por lo tanto, las colocaciones en bolsa se han concentrado a medida que pasaba el tiempo cada vez más en empresas relativamente pequeñas. Por una desgraciada correlación, durante ese mismo período, el público interesado en comprar acciones ha ido adquiriendo una arraigada preferencia por empresas importantes y, simultáneamente, ha adquirido prejuicios contra las empresas pequeñas. Este prejuicio, como muchos otros, tiende a debilitarse a medida que se asientan las tendencias alcistas en el mercado; los grandes y rápidos beneficios obtenidos por el conjunto de acciones ordinarias son suficientes para atenuar la facultad crítica del público, a la vez que potencian su instinto comprador. Durante estos períodos, además, no suele resultar difícil identificar una serie de empresas cotizadas que disfrutan de excelentes resultados, aunque buena parte de estas empresas no tendrían un historial tan impresionante si los resultados que se analizan se remontasen, por ejemplo, a diez años o más. Cuando estos factores se combinan surgen las siguientes consecuencias: en algún momento en medio de un período alcista de mercado aparecen las primeras colocaciones iniciales en bolsa. Sus precios se establecen en niveles relativamente atractivos y los compradores de estas primeras colocaciones obtienen beneficios considerables. A medida que prosigue la 168