EL INVERSOR INTELIGENTE
que conoces», (¿qué inversión puede ser mejor para el plan de jubilación
que las acciones de tu propia empresa? Después de todo trabajas en ella;
¿no quiere decir eso que sabes más acerca de la empresa de lo que podría
llegar a saber nunca cualquier analista ajeno a ella? Por desgracia, los
empleados de Enron, Global Crossing y WorldCom, muchos de los cuales
habían puesto prácticamente la totalidad de sus activos de jubilación en las
acciones de su propia empresa, para acabar sin nada descubrieron que las
personas de dentro de la empresa frecuentemente sólo poseen la ilusión del
conocimiento, y no el verdadero conocimiento.
Un equipo de psicólogos dirigido por Baruch Fischhoff, de la
Canergie Mellon University, han documentado un hecho perturbador:
familiarizarse más con una materia no reduce significativamente la
tendencia que tienen, las personas a exagerar lo mucho que realmente
saben acerca de esa cuestión.3 Este es el motivo por el que «invertir en lo
que se conoce» puede ser extraordinariamente peligroso; cuanto más
sabemos al principio, menos probabilidades existen de que examinemos
detalladamente la acción en busca de sus puntos débiles. Esta perniciosa
forma de manifestación del exceso de confianza se denomina técnicamente
«predisposición hacia el origen», o hábito de apegarse a lo que nos resulta
familiar:
Los inversores individuales tienen tres veces más acciones de su
compañía telefónica local que de todas las demás compañías
telefónicas en conjunto.
El fondo de inversión típico suele estar compuesto por acciones
de empresas cuyas sedes centrales están 200 kilómetros más cerca
de la oficina principal del fondo de lo que está la media de las
empresas estadounidenses.
Los titulares de cuentas de inversión para jubilación mantienen
entre el 25 y el 30% de sus activos para la jubilación en acciones
de su propia empresa.4
En pocas palabras, la familiaridad genera complacencia. En los
reportajes informativos de la televisión, ¿no es siempre el vecino, o uno de
los mejores amigos o el padre del delincuente el que dice con una voz de
incredulidad «era una persona muy agradable»? Eso se debe a que siempre
que estamos demasiado cerca de una persona o de una cosa, damos por
ciertas nuestras creencias, en lugar de cuestionarlas como hacemos cuando
3
Sarah Lichtenstein y Baruch Fischhoff, «Do Those Who Know More Also Know More about How Much
They Know?», Organizational Behavior and Human Performance, vol. 20, n° 2, diciembre de 1977,
págs. 159-183.
4
Véase Gur Huberman, «Farniliarity Breeds Investment»; Joshua D. Coval y Tobias J. Moskowitz, «The
Geography of Investment»; y Gur Huberman y Paul Sengmuller, «Company Stock in 401(k) Plans»,
todos ellos disponibles en http://papers.ssrn.com.
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