inversiones inteligentes 1 | Page 150

EL INVERSOR INTELIGENTE que conoces», (¿qué inversión puede ser mejor para el plan de jubilación que las acciones de tu propia empresa? Después de todo trabajas en ella; ¿no quiere decir eso que sabes más acerca de la empresa de lo que podría llegar a saber nunca cualquier analista ajeno a ella? Por desgracia, los empleados de Enron, Global Crossing y WorldCom, muchos de los cuales habían puesto prácticamente la totalidad de sus activos de jubilación en las acciones de su propia empresa, para acabar sin nada descubrieron que las personas de dentro de la empresa frecuentemente sólo poseen la ilusión del conocimiento, y no el verdadero conocimiento. Un equipo de psicólogos dirigido por Baruch Fischhoff, de la Canergie Mellon University, han documentado un hecho perturbador: familiarizarse más con una materia no reduce significativamente la tendencia que tienen, las personas a exagerar lo mucho que realmente saben acerca de esa cuestión.3 Este es el motivo por el que «invertir en lo que se conoce» puede ser extraordinariamente peligroso; cuanto más sabemos al principio, menos probabilidades existen de que examinemos detalladamente la acción en busca de sus puntos débiles. Esta perniciosa forma de manifestación del exceso de confianza se denomina técnicamente «predisposición hacia el origen», o hábito de apegarse a lo que nos resulta familiar:  Los inversores individuales tienen tres veces más acciones de su compañía telefónica local que de todas las demás compañías telefónicas en conjunto.  El fondo de inversión típico suele estar compuesto por acciones de empresas cuyas sedes centrales están 200 kilómetros más cerca de la oficina principal del fondo de lo que está la media de las empresas estadounidenses.  Los titulares de cuentas de inversión para jubilación mantienen entre el 25 y el 30% de sus activos para la jubilación en acciones de su propia empresa.4 En pocas palabras, la familiaridad genera complacencia. En los reportajes informativos de la televisión, ¿no es siempre el vecino, o uno de los mejores amigos o el padre del delincuente el que dice con una voz de incredulidad «era una persona muy agradable»? Eso se debe a que siempre que estamos demasiado cerca de una persona o de una cosa, damos por ciertas nuestras creencias, en lugar de cuestionarlas como hacemos cuando 3 Sarah Lichtenstein y Baruch Fischhoff, «Do Those Who Know More Also Know More about How Much They Know?», Organizational Behavior and Human Performance, vol. 20, n° 2, diciembre de 1977, págs. 159-183. 4 Véase Gur Huberman, «Farniliarity Breeds Investment»; Joshua D. Coval y Tobias J. Moskowitz, «The Geography of Investment»; y Gur Huberman y Paul Sengmuller, «Company Stock in 401(k) Plans», todos ellos disponibles en http://papers.ssrn.com. 152