inversiones inteligentes 1 | Page 149

COMENTARIO AL CAPÍTULO 5 conozca», no es absolutamente desacertada, y miles de inversores se han beneficiado con su puesta en práctica a lo largo de los años. No obstante, la regla de Lynch únicamente puede funcionar si también respeta su corolario: «Encontrar una empresa prometedora es sólo la primera parte. A continuación hay que hacer la investigación». En su beneficio, hay que destacar que Lynch insiste en que nadie debería invertir nunca en una empresa, por fantásticos que sean sus productos o por saturado que esté su aparcamiento, sin estudiar sus estados financieros y sin estimar el valor de su actividad. Por desgracia, la mayor parte de los compradores de acciones no han hecho ningún caso a esa parte de su recomendación. Barbra Streisand, la diva de los operadores intradía, es un buen ejemplo de la forma en la que la gente ha aplicado incorrectamente las recomendaciones de Lynch. En 1990 parloteaba: «Todo el mundo va a Starbucks todos los días, así que he comprado acciones de Starbucks». No obstante la protagonista de la película musical Funny Girl se olvidó de que por mucho que te gusten esos cafés con leche largos, sigue siendo necesario analizar los estados financieros de Starbucks y asegurarse de que la empresa no está más sobrevalorada incluso que los cafés. Muchísimos compradores de acciones cometieron el mismo error aumentando sus carteras de acciones de Amazon.com porque les encantaba su sitio web, o comprando acciones de e*Trade porque era el intermediario online que utilizaban. Los «expertos» también atribuyeron valor a esa idea. En una entrevista televisada por la CNN a finales de 1999, preguntaron directamente al gestor de cartera Kevin Landis, de Firsthand Funds, lo siguiente: «¿Cómo lo hace? ¿Por qué yo no puedo hacerlo?». (Desde 1995 hasta finales de 1999, el fondo Firsthand Technology Value había producido un asombroso 58,2% de beneficios anualizados medios). «En realidad, tú también puedes hacerlo», contestó alegremente Landis. «Lo único que tienes que hacer es centrarte en las cosas que conoces, mantener un estrecho contacto con una industria y hablar con las personas que trabajan en esa industria todos los días2. La perversión más dolorosa de la regla de Lynch se produjo en los planes de jubilación de empresa. Si se supone que «tienes que comprar lo 2 Entrevista con Kevin Landis en CNN In the Money, 5 de noviembre de 1999, 11 a.m. la hora de la costa este. Si el propio historial de Landis sirve de indicación, centrarse «en las cosas que conoces» no es «todo lo que hace falta en realidad» para tener éxito en la selección de acciones. Desde finales de 1999 hasta finales de 2002, el fondo de Landis, repleto de empresas tecnológicas que afirmaba que conocía personalmente, gracias a que su oficina principal estaba en Silicon Valley, perdieron el 73,2% de su valor, un vapuleo aun peor que el que sufrió el fondo medio de tecnología durante ese período. 151