EL INVERSOR INTELIGENTE
y mantener los costes y emociones bajo control. La distinción que establece
Graham entre inversores activos y pasivos es otro de sus recordatorio s de
que el riesgo financiero no sólo se encuentra donde la mayoría de nosotros
tratamos de ubicarlo, en la economía o en nuestras inversiones, sino
también en nuestro interior.
¿Se atreverá o se atragantará?
Entonces, ¿cómo debería empezar un inversionista defensivo? La
primera y más importante decisión es cuánto dinero debe destinar a
acciones y cuánto debe destinar a obligaciones y efectivo. (Tenga en cuenta
que Graham colocó deliberadamente esta exposición después del capítulo
sobre inflación, para prevenirle con el conocimiento de que la inflación es
uno de sus peores enemigos.)
La característica más llamativa sobre la explicación que da Graham
acerca de la manera de repartir los activos entre acciones y obligaciones es
que nunca menciona la palabra «edad». Esto hace que sus consejos vayan
claramente en contra de los vientos de las recomendaciones
convencionales, que afirman que el grado de riesgo inversionista que se
debe asumir depende principalmente de la edad que se tiene.2 Una regla
básica tradicional consistía en restar 100 a la edad que se tiene e invertir
ese porcentaje en acciones, y el resto en obligaciones o en efectivo. (Una
persona de 28 años de edad destinaría el 72% de su dinero a acciones; una
persona con 81 años de edad únicamente destinaría el 19% a acciones).
Como todas. las demás teorías, estas hipótesis alcanzaron una difusión
febril a finales de la década de 1990. En 1999, un libro muy popular
afirmaba que si se tenían menos de 30 años de edad, se debía destinar el
95% del dinero a acciones, aunque se tuviese únicamente una tolerancia
«moderada» por el riesgo.3
Salvo que haya permitido a los defensores de estas teorías que resten
100 a su coeficiente intelectual, debería ser capaz de darse cuenta de que en
esos consejos hay algo que no funciona. ¿Por qué debería su edad
determinar cuánto riesgo asumir? Una anciana de 89 años de edad que
tenga un patrimonio de 3 millones de dólares, una cuantiosa pensión y una
bandada de nietos estaría fuera de sus cabales si destinase la mayor parte de
su dinero a las obligaciones. Disfruta de una pila de dinero y sus nietos
(que antes o después acabarán heredando sus acciones) tienen décadas de
2
Una reciente búsqueda en Google de la expresión «age and asset allocation» encontró más de 30.000
referencias online.
3
James K. Glassman y Kevin A. Hassett, Dow 36,000: The New Strategy for Profiting from the Coming
Rise in the Stock Market (Times Business, 1999), pág. 250.
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