inversiones inteligentes 1 | Page 114

EL INVERSOR INTELIGENTE vencimiento superior a diez años, arrojaban un rendimiento medio de 16,09%, mientras que las emisiones intermedias (de tres a cinco años) tenían una rentabilidad del 6,35% y las emisiones a corto plazo rendían el 6,03%. En 1970 era posible comprar diversas emisiones antiguas con un gran descuento. Algunas de estas emisiones se aceptan por su valor nominal como liquidación del impuesto de sucesiones. Ejemplo: las obligaciones del Tesoro de Estados Unidos al 3,5% que vencen en 1990 se encuentran en esta categoría; se vendieron a 60 en 1970, pero cerraron por encima de 77 a finales de 1970. Es interesante destacar también que en muchos casos las obligaciones indirectas de la Administración estadounidense ofrecieron unos rendimientos apreciablemente superiores a los de sus obligaciones directas con el mismo vencimiento. En el momento de redactar este capítulo, existe una oferta de «Certificados plenamente garantizados por la Secretaría de Transporte del Departamento de Transporte de Estados Unidos» con una rentabilidad del 7,05%. Ese rendimiento es un punto porcentual superior al de las obligaciones directas de Estados Unidos que vencen el mismo año (1986). Los certificados fueron emitidos en la práctica a nombre del consejo de administración de Penn Central Transportation Co., pero se vendieron con el apoyo de una declaración del fiscal general de Estados Unidos que afirmaba que la garantía «generaba una obligación general de Estados Unidos, respaldada íntegramente por su crédito y solvencia». La Administración estadounidense ha asumido un número bastante elevado de obligaciones indirectas de este tipo en el pasado, y todas ellas han sido escrupulosamente atendidas. El lector podrá preguntarse a qué se debe toda esta palabrería, que aparentemente se refiere a la «garantía personal» de nuestro secretario de Transporte, y que acaba generando un mayor coste para el contribuyente en última instancia. El principal motivo de la técnica de emisión indirecta ha sido el límite de endeudamiento impuesto a la Administración por parte del Congreso. Aparentemente, las garantías ofrecidas por la Administración no se consideran endeudamiento, lo que es un chollo semántico para los inversores más avezados. Puede que el principal efecto de esta situación haya sido la creación de las obligaciones exentas de tributación de la Autoridad de la Vivienda que disfrutan del equivalente de la garantía pública de Estados Unidos y que son prácticamente las únicas emisiones exentas de tributación que son equivalentes a los bonos de la Administración. Otro tipo de deuda que cuenta con apoyo público son las recientemente creadas obligaciones de la New Community, que se ofrecieron con una rentabilidad del 7,60% en septiembre de 1971. 116