¿El multiculturalismo amerita ser defendido?
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y limitada concepción de sociedad y de Estado. De ahí que el
multiculturalismo no sea una causa agotada, sino una que vale la
pena profundizar (sobre esto volveré al final del texto).
Esta distinción entre los multiculturalismos es relevante también
porque nos permite entender una discusión que se ha introducido
con el término de interculturalidad.3 Algunos activistas indígenas y
académicos dicen algo así como: “lo ‘malo’ es el multiculturalismo,
lo ‘bueno’ es la interculturalidad”. Se piensa entonces que la
interculturalidad es ‘buena’ porque supuestamente surge desde
las organizaciones indígenas, que viene desde ‘abajo’, que no
tiene nada que ver con las políticas neoliberales, los discursos
‘hegemónicos’ o las políticas estatales. La interculturalidad
aparece, entonces, como pura y simple contrahegemonía, como el
claro horizonte de la epistemología y la política.
En su reciente tesis de maestría, Axel Rojas (2011) hace una
genealogía de la interculturalidad evidenciando cuán simplistas y
caricaturizantes son ese tipo de razonamientos. Al diferenciar tipos
de multiculturalismo, podemos percibir que la imaginación y la
práctica política no se reducen a una dicotómica posición donde
la interculturalidad sería el inmaculado camino. Esto nos permite
elaborar una perspectiva más densa con respecto a las luchas en
torno a qué tipos de multiculturalismo son políticamente relevantes
y cuáles no. Nos desaloja de los anhelados terrenos de las garantías
absolutas, paralizantes del pensamiento y la política.
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3
Paralelamente a la distinción de Hall entre multiculturalidad y multiculturalismo,
puede sugerirse una distinción entre interculturalidad e interculturalismo.
Interculturalidad se referiría al hecho social e histórico de las relaciones
entre distintas configuraciones culturales, mientras que interculturalismo
indicaría la conceptualización, actitudes y medidas artículadas en torno a
dichas relaciones. También podríamos afirmar, profundizando aún más el
paralelismo, que habría diferentes interculturalismos, es decir, múltiples
articulaciones posibles entre interculturalismo y política.