Intervenciones en teoría cultural | Page 204

¿El multiculturalismo amerita ser defendido? 203 y limitada concepción de sociedad y de Estado. De ahí que el multiculturalismo no sea una causa agotada, sino una que vale la pena profundizar (sobre esto volveré al final del texto). Esta distinción entre los multiculturalismos es relevante también porque nos permite entender una discusión que se ha introducido con el término de interculturalidad.3 Algunos activistas indígenas y académicos dicen algo así como: “lo ‘malo’ es el multiculturalismo, lo ‘bueno’ es la interculturalidad”. Se piensa entonces que la interculturalidad es ‘buena’ porque supuestamente surge desde las organizaciones indígenas, que viene desde ‘abajo’, que no tiene nada que ver con las políticas neoliberales, los discursos ‘hegemónicos’ o las políticas estatales. La interculturalidad aparece, entonces, como pura y simple contrahegemonía, como el claro horizonte de la epistemología y la política. En su reciente tesis de maestría, Axel Rojas (2011) hace una genealogía de la interculturalidad evidenciando cuán simplistas y caricaturizantes son ese tipo de razonamientos. Al diferenciar tipos de multiculturalismo, podemos percibir que la imaginación y la práctica política no se reducen a una dicotómica posición donde la interculturalidad sería el inmaculado camino. Esto nos permite elaborar una perspectiva más densa con respecto a las luchas en torno a qué tipos de multiculturalismo son políticamente relevantes y cuáles no. Nos desaloja de los anhelados terrenos de las garantías absolutas, paralizantes del pensamiento y la política. _______________ 3 Paralelamente a la distinción de Hall entre multiculturalidad y multiculturalismo, puede sugerirse una distinción entre interculturalidad e interculturalismo. Interculturalidad se referiría al hecho social e histórico de las relaciones entre distintas configuraciones culturales, mientras que interculturalismo indicaría la conceptualización, actitudes y medidas artículadas en torno a dichas relaciones. También podríamos afirmar, profundizando aún más el paralelismo, que habría diferentes interculturalismos, es decir, múltiples articulaciones posibles entre interculturalismo y política.