Interdefensa Especial C-130 Bombardero | Page 39

38 C-130 H Hércules BOMBARDERO TC-68 “MATILDE” de ése modo percibiría casi el doble de dinero que realmente costaba el petrolero, el cual debía en breve ser sometido al reemplazo de uno de los motores, hecho que implicaba una inversión muy alta. De modo simultáneo comenzaron a aparecer muchos interesados en adquirir el petrolero, incluso se llegó a proponer un remate ya que había empresas locales e internacionales interesadas solamente en el moderno radar de navegación valuado en 5 millones de dólares, los 18.000 kilogramos de combustible valuados en 4 millones de dólares e incluso hasta una hélice de cobre de repuesto que también tenía un alto valor. A todo ello debería sumarse el costo del casco, teniendo presente que el Hercules tenía una eslora de 325 metros, 70 de banca y 18 metros de calado. Sin embargo transcurrida la primera semana de Julio, el capitán de puertos Milton Ferreira Tito informaba a la prensa que el armador había decidido hundir la embarcación por cuestiones puramente comerciales. La aseguradora desembolsaría 20 millones de dólares, casi el doble del costo del petrolero. Para el armador era un excelente negocio, ya que a su vez presentaría una millonaria demanda contra la República Argentina, la cual no llegaría a http://interdefensamilitar.com/ prosperar. El hundimiento Tomada la decisión de hundir al petrolero, se decidió hacerlo de manera controlada y mar adentro para evitar cualquier derrame o daño ambiental. El 16 de Julio se inició el traslado hasta una posición situada a unos 470 kilómetros de la costa brasilera. El remolcador Smith Lloyd III se encargó de llevar al petrolero hasta dicha posición siendo seguido por el torpedero D35 Sergipe de la Marinha en el cual transportaba además de su tripulación normal de 285 tripulantes a 19 periodistas para presenciar el evento. A bordo del petrolero se encontraban 8 técnicos que serían los encargados de hundirlo.