Insight Mujeres y su Palabra | Seite 19

Hace varias semanas, mientras leía, saltó a mi vista una frase sobre la cual sentí la necesidad de detenerme para leerla una y otra vez: «Lo que hago hoy, refleja lo que adoro». Para ser honesta, esas palabras me golpearon fuertemente. Mi reacción inicial fue menospreciarlas, pensando que eran demasiado rígidas. Por esos días yo había realizado una auditoría personal de mi día a día, como resultado de la influencia de una amiga que me estaba llevando de la mano hacia un encuentro con el verdadero orden y la productividad en mis rutinas. Así que rápidamente tomé la lista de actividades cotidianas que componían mis días, y fue allí cuando sentí el balde de agua fría sobre mi cabeza: lo que hago día a día, refleja lo que adoro. Si nunca has hecho una lista de tus actividades diarias, por pequeñas que sean, te animo a que hagas una pausa y tomes unos minutos para hacerla en tu mente. Es muy probable que, después de realizar la lista, te des cuenta de que esta pandemia vino a alterar nuestros días y rutinas. ¡Ciertamente lo que vivimos es una completa locura! Pero a pesar de eso, estoy segura de que hay cosas que no cambiaron, incluso en medio de la pandemia. Algunos hábitos arraigados y ciertas costumbres enraizadas en nuestras vidas seguirán vivas, sin importar las circunstancias que enfrentemos. Por ejemplo, considera el hábito de leer y escudriñar las Escrituras. Hace poco leí esta frase que, parafraseada, dice algo así: «Si antes decías que no leías la Biblia porque no tenías tiempo, y en medio de la cuarentena sigues sin hacerlo, entonces nunca te faltó tiempo. Te faltó hambre». ¡Es cierto! Esto nos 18