cuaciones masivas en España y Portugal
La borrasca Leonardo ha golpeado con especial dureza a España y Portugal, provocando inundaciones, evacuaciones y una situación de emergencia en numerosas localidades del suroeste europeo. Las lluvias intensas, concentradas en muy pocas horas, han desbordado ríos, anegado carreteras y puesto en jaque infraestructuras básicas, obligando a las autoridades a activar planes de protección civil.
En Portugal, el temporal ha dejado al menos una víctima mortal tras ser arrastrado un vehículo por la corriente en una zona cercana a una presa. En España, los equipos de rescate han mantenido operativos de búsqueda en áreas afectadas por crecidas repentinas, mientras varias provincias del sur han registrado precipitaciones excepcionales que han forzado desalojos preventivos y cortes de transporte.
Municipios enteros han tenido que ser evacuados ante el riesgo de nuevas avenidas de agua, y miles de personas han sido trasladadas a zonas seguras. La magnitud del episodio ha vuelto a situar en el centro del debate la vulnerabilidad creciente de la península ibérica frente a fenómenos meteorológicos extremos.
Especialistas advierten de que este tipo de temporales, más intensos y frecuentes, encajan en un patrón climático cada vez más evidente: una atmósfera más cálida retiene más humedad y multiplica la probabilidad de lluvias torrenciales e inundaciones súbitas.
Mientras las comunidades afectadas comienzan a evaluar daños, las autoridades insisten en mantener la precaución, ya que el riesgo de nuevas borrascas sigue presente en las próximas jornadas.