Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 147

Introducción El cáncer cervicouterino es a nivel mundial el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres. La gran mayoría de defunciones por esta causa ocurre en países de ingresos bajos y medianos, debido al acceso limitado a los servicios de detección y tratamiento (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2013, p. 2). En el 2012 se diagnosticaron a nivel mundial 528 000 casos nuevos, 266 000 mujeres murieron por esta enfermedad y casi el 90 % de ellas eran de países de ingresos bajos o medianos. Se prevé que, sin atención urgente, las defunciones debidas a cáncer cervicouterino podrían aumentar casi un 25 % durante los próximos 10 años (OPS, 2016, p. 8). En América Latina, el cáncer cervicouterino es la segunda neoplasia más común en mujeres, alcanzando una incidencia de 21,2 casos por 100 mil. Este valor supera los 30 en países como Perú, Honduras y Nicaragua (Marañón et al, 2017, p. 191). En Costa Rica, el cáncer de cuello uterino es el tercer tumor más frecuente en mujeres, seguido del de mama y piel, representando una tasa de incidencia de 29 por cada 100 mil mujeres. Además, es el cuarto tumor con la más alta mortalidad, con una tasa de 5 por 100 mil (Ministerio de Salud [MINSA], 2015). La mayoría de las defunciones por cáncer cervicouterino se pueden evitar mediante un acceso universal a programas integrales de prevención y control, conformados por el tamizaje y el tratamiento oportuno de lesiones precancerosas a todas las mujeres de riesgo (OPS, 2016, p. 28). La detección precoz del cáncer de cérvix es una medida costo-efectiva que permite salvar vidas, y se encuentra estrechamente relacionada con la calidad de vida de la población. Lo que más terreno está ganando en la reducción de la incidencia y la mortalidad por esta patología, es incrementar la cobertura de atención a mujeres que nunca se han hecho una citología y a aquellas que lo hacen de forma irregular (Marañón et al, 2017, p. 196) Metodología En la Evaluación de la Prestación de Servicios de Salud (EPSS) se mide tanto el indicador de cobertura como el de oportunidad de la atención para la patología cervical, dando un enfoque global al abordaje institucional en este tema. Por medio de la EPSS se evalúa la intervención en el grupo de mujeres de 35 a menos de 65 años, grupo con mayor riesgo de presentar cáncer de cérvix. La cobertura se mide en forma bienal, según la normativa vigente, tomando el dato del año de evaluación y el del año anterior. Es decir, para efectos de este reporte, el dato de las mujeres tamizadas para cada área de salud es el total de mujeres que se realizaron una citología cervicovaginal en los años 2017 y 2018. 113