Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 142
Conclusiones y recomendaciones
Con el cierre del ciclo de evaluación, es importante reconocer que las unidades prestadoras del
primer nivel de atención han orientado sus esfuerzos en el sentido correcto, tanto en la cobertura
de sus servicios como en la calidad del control de sus usuarios. Paralelamente, la institución
finaliza la implementación de una moderna plataforma de información que brinda acceso preciso
y oportuno a los registros de salud y que revolucionará de forma permanente la metodología de
las futuras evaluaciones.
Aunque se desconoce el momento en que las áreas de salud alcanzarán el límite de su
capacidad para responder a la demanda creciente, lo logrado alcanza para contar con una
prevalencia considerablemente baja de adultos diabéticos no diagnosticados. Por otra parte, a
pesar de la complejidad del programa de atención y su difícil impacto, los indicadores de control
han mostrado una línea de crecimiento favorable y sostenida.
La agenda de servicios para las personas diabéticas en los próximos años contempla nuevos
retos y de diferente complejidad, que obligará a considerar cambios institucionales en el enfoque
tradicional de la prestación como única forma de superar o al menos, mantener los logros
alcanzados. Estos retos deben asumirse como acciones estratégicas y se pueden resumir en
cinco puntos fundamentales :
1. Aumentar el cumplimiento de las pruebas de laboratorio (HbA1c y perfil de lípidos). Tanto
los usuarios como los equipos de atención deben considerar los exámenes como
requerimientos esenciales de las consultas de seguimiento. Así, deben adoptarse
acciones locales para reforzar su cumplimiento y reducir, en lo posible, las limitaciones de
acceso al servicio de laboratorio. En cuanto a la ejecución de la prueba de HbA1c, la
Región Chorotega debe atenderse con carácter de prioridad, debido al retroceso en el
control óptimo glicémico en sus áreas de salud, aunque también deben analizarse otras
que presentan un avance insuficiente, como la Huetar Atlántica y la Huetar Norte.
2. Reducir la inercia terapéutica en el manejo de la enfermedad. Debe evitarse la decisión
tardía de ajustar el tratamiento en personas que no logran un adecuado nivel de control.
Si bien, una mejor disponibilidad del examen podría disminuir este problema, la inercia
terapéutica constituye por sí sola una importante debilidad en la ejecución del programa.
Múltiples observaciones indican que es necesario fortalecer las habilidades terapéuticas
de los equipos de atención, para ajustar oportuna y adecuadamente los planes de
tratamiento y con ello, mejorar el control de los factores de riesgo cardiovascular.
3. Generar espacios efectivos que complementen la atención brindada en la consulta
tradicional. A pesar de que la institución ha implementado intervenciones educativas
108