Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 138

(Carls et al, 2017, p.°863). En estos estudios, a cargo del National Centers of Health Statistics, las encuestas se realizaron junto con las mediciones físicas y las pruebas de laboratorio. Por su parte, las áreas de salud de la institución aún presentan un promedio alto de pruebas de HbA1c no realizadas (24°%), apenas un punto porcentual menos que en 2017. Entre las 10 unidades que presentaron menor cumplimiento del examen hubo representantes de todas las regiones, con excepción de la Huetar Norte. Los porcentajes de realización de la prueba en este grupo oscilaron entre 53 % y 65 %. Como contraparte de esta situación, las 10 áreas de salud que lograron el mayor cumplimiento de las pruebas variaron entre 87°% y 94°%. Nueve de ellas se ubicaron en las regiones centrales y una en la Chorotega. En relación con el control de la presión arterial (55 %, IC 90 53,5 - 55,5) y el control lipídico (40 %, IC 90 38,7 - 40,7) tampoco se observaron variaciones interanuales. El incremento de un punto porcentual en el control lipídico también está contenido en el intervalo de confianza de la medición. A diferencia del control glicémico, el avance en estos dos últimos indicadores es más complicado, porque son pocos los aspectos mejorables en su proceso de atención, lo cual obliga a buscar mayor efectividad en otras acciones que complementen la consulta y permitan incidir sobre factores conductuales del usuario. Comparaciones del 2010, basadas en estudios de representación nacional con pacientes diabéticos de 18 años y más en España y los Estados Unidos, demostraron niveles óptimos de presión arterial de 22°% y 51°%, respectivamente. En estos informes se utilizó una presión arterial sistólica inferior a 130 mmHg para establecer el nivel óptimo, un criterio más estricto que el recomendado en la normativa técnica institucional (Caja Costarricense de Seguro Social, 2015, p.°69). También se encontraron diferencias importantes en el control óptimo de lípidos, donde se informó un 36°% (España) y 57°% (Estados Unidos) de personas con colesterol-LDL menor a 100°mg/dl (Graciani et al, 2014, p. 152). En lo que respecta al control óptimo global (COG) en la población diabética, este constituye una medida resumen de la intervención adoptada a lo largo del ciclo quinquenal de evaluación. Representa la proporción de personas que alcanzaron un nivel óptimo en los tres parámetros analizados. En el 2018 este valor también se mantuvo estable en el primer nivel de atención (12°%). Variantes de este tipo de medición han cobrado importancia en otros países, por la necesidad de conocer la cantidad de personas diabéticas que reciben el máximo beneficio de la intervención y que, en consecuencia, cursan con menor riesgo cardiovascular. Por esta razón, algunos informes han incluido en esta medida el porcentaje de quienes no consumen tabaco y/o la proporción de quienes mantienen un peso corporal normal. 104