Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 136
En el nivel regional, las coberturas mantuvieron en el 2018 su línea de crecimiento en cinco de
las siete regiones y, en general, conservaron las mismas posiciones alcanzadas en el 2017. La
Pacífico Central (57°%) y la Chorotega (56°%) continuaron como las más altas; la Central Sur
con un logro menor, superó la cobertura institucional (49°%). Nuevamente, las regiones Brunca
y Huetar Norte se ubicaron por debajo de la cobertura institucional y las regiones Huetar
Atlántica (41°%) y Central Norte (38 %) presentaron las coberturas más bajas. Estas dos últimas
fueron, además, las únicas que no exhibieron mayor cambio en las coberturas a lo largo del
quinquenio.
Adicionalmente, se ha documentado que la transición del sistema de información en el 2016 se
asoció con subregistros y fluctuaciones importantes en las coberturas, notorias sobre todo en
áreas de salud pertenecientes a las regiones Chorotega y Huetar Atlántica.
Calidad del control metabólico
Como enfermedad crónica y compleja, la diabetes requiere atención médica continua, con
estrategias que reduzcan múltiples factores de riesgo, más allá del control glicémico. El
autocuidado del usuario, la educación y el apoyo de los servicios son factores críticos para
prevenir las complicaciones agudas y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo
(American Diabetes Association [ADA], 2019, p. S1).
La enfermedad cardiovascular ateroesclerótica (ECV), que en conjunto define a la enfermedad
coronaria del corazón, la enfermedad cerebrovascular y la enfermedad arterial periférica, es la
primera causa de morbilidad y mortalidad en individuos con diabetes. Condiciones comunes
que coexisten con la diabetes mellitus tipo 2, como la hipertensión y la dislipidemia son claros
contribuyentes de la enfermedad cardiovascular, que se agregan como factores de riesgo
independientes. Numerosos estudios han demostrado la eficacia de controlar individualmente
los factores de riesgo cardiovascular para prevenir o disminuir la ECV en personas con diabetes.
Estos factores de riesgo incluyen exceso de peso, hipertensión, dislipidemia, fumado, historia
de enfermedad coronaria prematura y enfermedad renal crónica (ADA, 2019, p.°S103).
La intervención “Control óptimo de los parámetros metabólicos de las personas con diabetes
mellitus tipo 2” ha formado parte de la Evaluación de la Prestación de Servicios de Salud (EPSS)
durante el último quinquenio y se mide mediante tres indicadores. Cada uno determina la
proporción de personas diabéticas atendidas que alcanza el nivel óptimo en un parámetro de
interés: glicemia, presión arterial y lípidos séricos. La normativa técnica institucional vigente
establece que la hemoglobina glicosilada (HbA1c) debe realizarse al menos cada seis meses y
el perfil lipídico una vez al año, mientras que la presión arterial debe tomarse en todas las
consultas (Ministerio de Salud-CCSS, 2007, p.°108).
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