Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 112
Introducción
La hipertensión arterial (HTA) es la tensión alta en los vasos sanguíneos en forma persistente,
causada por la fuerza de la sangre sobre las paredes arteriales, al ser impulsada por el corazón,
pudiendo dañarlos (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2019).
El JNC-7 (Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation,
and Treatment of High Blood Pressure) del 2003, define la hipertensión con cifras iguales o
superiores a 140/90 mmHg; mientras que el American College of Cardiology (ACC) y la
American Heart Association (AHA) del 2017, la definen con cifras sobre 130/80 mmHg. Por su
parte, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en la guía para la detección, diagnóstico
y tratamiento de la hipertensión arterial, elaborada en el 2009 y aún vigente, la define como:
personas de 18 años o más con presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 140 mmHg y/o
presión arterial diastólica (PAD) mayor o igual a 90 mmHg; esta última definición es la utilizada
para el análisis del indicador de control óptimo de HTA en el presente informe.
En general, la HTA se considera un factor de riesgo cardiovascular, en conjunto con la diabetes,
la dislipidemia y las enfermedades cardiovasculares (ECV) ya establecidas. También es la
principal causante de enfermedad isquémica cardiaca y accidente cerebrovascular; estando
entre las principales causas de mortalidad durante los últimos 15 años, ocasionando
15,2 millones de defunciones en 2016 (Organizacion Panamericana de la Salud [OPS], 2017).
Considerando lo anterior, la OMS identificó una serie "inversiones óptimas" o intervenciones
costo eficaces para prevenir y controlar las ECV, las cuales recomienda realizar a nivel
poblacional e individual.
Para llevar a cabo ambas intervenciones, es fundamental la detección precoz y el tratamiento
temprano de la HTA, por medio de servicios de orientación o la administración de fármacos
(OMS, 2017); esto debido a que el adecuado control es una medida costo-efectiva para evitar
las muertes prematuras.
Sin embargo, aún existen personas que desconocen su condición o en su defecto no tienen la
presión arterial controlada. De tal forma, en América Latina y el Caribe la prevalencia de HTA
va incrementándose; y en el caso específico de Suramérica, por ejemplo, según estudios
realizados, solo el 18,8 % de las personas con hipertensión arterial tienen su presión arterial
controlada (OPS, 2017).
Respecto a las intervenciones poblacionales, estas proponen disminuir la carga de morbilidad,
mortalidad y discapacidad, prevenibles y evitables, debidas a enfermedades no transmisibles,
por medio de una reducción relativa del 25 % de la prevalencia de hipertensión arterial en cada
país (WHO, 2013).
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