Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 101
Específicamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció cuatro principales
factores conductuales sobre los cuales deben desarrollarse acciones para intervenir la aparición
de estas enfermedades: alimentación poco saludable, actividad física insuficiente, consumo de
tabaco y consumo nocivo del alcohol. Se tiene claridad que este proceso involucra cambios en
el comportamiento de la población, que el tema es complejo, requiere de tiempo, debe
trabajarse por etapas, no es un evento único e incluso, que las personas pueden avanzar o
retroceder por razones distintas a las etapas, y esto no implica que los individuos no cambien,
pues finalmente se adoptan nuevas prácticas en salud (OMS y OPS, 2019, p. 15).
Por otra parte, hay estudios que han evaluado la rentabilidad de la implementación de
intervenciones, como el efectuado por el U.S. Prevention Services Task Force (LeFevre, 2014,
p. 1), donde se recomienda el asesoramiento conductual para promover una dieta saludable y
actividad física en adultos, y donde se indica que este tipo de intervenciones intensivas que
consideran la promoción de estilos de vida saludables y los factores de riesgo identificados, son
costo efectivas. Adicionalmente, otras investigaciones con sus hallazgos pretenden apoyar la
toma de decisiones políticas a nivel poblacional e indican que las diferencias individuales son
menos relevantes (Lin et al, 2017, p. 645; U.S. Preventive Services Task Force, 2017, p. 167-
168).
Para los prestadores de servicios de salud es fundamental comprender todo el proceso de
cambio conductual de una intervención educativa, para apoyar correctamente a las personas y
asesorar a quien así lo requiera, siempre enfocados en los factores de riesgo identificados y
ajustados a las nuevas circunstancias de vida o variables que influyan en la adherencia de las
prácticas en salud planteadas.
Royo-Bordonada et al (2017) mencionan en su investigación la importancia de implementar
medidas preventivas que realmente favorezcan una correcta eliminación de las conductas de
riesgo y la adopción de estilos de vida saludables, ya que con ello se puede prevenir hasta el
80 % de las enfermedades cardiovasculares y un 40 % de los cánceres (p. 4).
Promoción de estilos de vida saludables en Costa Rica
Considerando el panorama descrito, la estragia institucional de promoción de estilos de vida
saludable desarrollada durante cinco años con la población costarricense, en el primer nivel de
atención, cobra gran relevancia para el sistema de salud, en especial por el beneficio que trae
consigo este tipo de intervenciones, ante la problemática de salud nacional e internacional.
Además de que es la primera vez que en la CCSS se mide y evalúa de forma sistemática una
intervención educativa de tal magnitud, proyección y planificación. Del mismo modo, debe
rescatarse el esfuerzo realizado en cada una de las áreas de salud y el trabajo en equipo logrado
por el personal de salud involucrado durante todo el periódo.
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