Piedad no puedo imaginar lo que es para un padre ver morir a u hijo en sus propio brazos para eso tienes que ser muy piadoso esta escultura de mármol de 174 cm la hizo Miguel Angel en 1499.
La originalidad de la piedad Miguel Angel Loza se pone de manifiesto en relación con el marco tradicional en que ese tema f había desenvuelto. Como sucede con los temas tópicos, este posee unas pautas que ningún pintor o escultor se había atrevido a cambiar radicalmente, que nadie había ignorado, aunque si las hubiese matizado o alterado con timidez. La piedad no era una imagen nueva sino completamente elaborada en el medio, la imagen del Cristo muerto y la angustia tragedia de la virgen madre que, con el cuerpo sobre sus brazos en su regazo expresa su profundo dolor, eran las notas centrales de piedad les lleves sentimientos. La larga tradición medieval desarrollada intensamente por la pintura flamenca, hubiera creado imágenes capaces de producir un fuerte impacto en los fieles, que se veían vigorosamente aludidos por esa apoteosis de dolor. Cuando los pintores Ferraz eses tocaron el tema recogieron y acentuaron los rasgos primitivos. Quizá sea ésta asunto Sion a veces excesivamente extremada lo que les puso en el mismo camino de un manierismo que iba mucho más allá de los de lo medieval pero Miguel Angel hace caso omiso de todo ello y frente al dolor gesticulante de la virgen coloca una figura serena, impávida y joven soñadora y concretada y frente al rostro de cristo dejado y mortuorio del Cristo primitivo, el de este parece más propio de un hombre dormido, sin vestigios de martirio alguno. Todo ello no le quita ninguna fuerza al grupo su fuerza es de otra clase. Miguel Angel no pretende incitar una piedad que asiste al epílogo doloroso del martirio sino poner ante los ojos del espectador la frase del tema unificada de un acto, al carácter universal de una cena. Esta contenida e incluso introvertida expresividad, patente también la llamada virgen brujas, le corresponde a una fuerte énfasis compositor compositivo mediante el cual mediante el cual el artista destaca la grandeza del acontecimiento y con ello introduce uno de los rasgos que ya no va abandonarlo nunca.Cabe decir en este punto que la piedad vaticana es una obra fundamental en la trayectoria del escultor quien evolución misma del renacimiento. La grandeza que ponen bien y que en algunas ocasiones conduce directamente a un gigantísimo desmesurado, sólo había sido entrevistada por algunos artistas florentinos.(Bozal, Antón, Beretta, Cobielles, Dolores, Silio, 1992: 170).
Piedad (1499)
Mármol altura 174 cm
Base 195