INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 230

bruscamente acaso en la forma, pero predicando con su ejemplo de hallarse en todo momento en los lugares críticos de su frente. Era, en una palabra; un soldado a la medida de Hitler.” (1) El comandante del 4º ejército -que formaba la otra tenaza- era el general Hoth, un maestro en la táctica de tanques, veterano de todas las batallas. Sus soldados lo admiraban y confiaban en él. Muchas veces los había sacado victoriosos de situaciones difíciles. Le Operación Ciudadela, preparada minuciosamente por el general Kurt Zeitzler, rodeada de gran secreto por Hitler, madurada cuidadosamente por los mariscales Manstein y Kluge, calculada en todos sus detalles por Model y Hoth, tenía muy grandes probabilidades de éxito. A condición, naturalmente, de que hubiera algo secreto en ella. . . Entonces parecía haberse logrado bastante en la tarea de cerrar les fugas de secretos. La Gestapo había detectado que desde Ginebra y Lausana, en Suiza, se enviaban misteriosos mensajes a Moscú. Varios agentes fueron enviados a Suiza para rastrear entre los comunistas, entre los llamados "progresistas", en busca de canales que captaban secretos alemanes. Otto Franck, Knitel, el Dr. Lemberger, Friedrich Streibel y Hans von Konitz –director de la empresa alemana Lufthansa en Suiza fueron seguidos de cerca y descubiertos como miembros del grupo de espionaje prosoviético. Pero el principal agente, Rudolf Roessler, permanecía a salvo. Roessler era el antiguo miembro del Ejército Alemán, que durante el Tratado de Rapallo formó (24 de abril de 1922) una célula con oficiales del Estado Mayor General a fin de conservar la colaboración secreta entre Alemania y el marxismo. Roessler y el alemán Christian Schneider recibían los mensajes del Movimiento de Infiltración que operaba dentro de Alemania y los retransmitían a Moscú, en frecuencias y con claves siempre cambiantes. En mayo de 1943 Roessler y Schneider sentían que "las sombras encargadas de protegerles se han vuelto menos densas6 Roessler ya no puede ignorarlo cuando va de Kriens a Vita Nova Verlag, o bien cuando se dirige a Villa Stutz, en Kastenienbaum. Continúa, sin embargo, imperturbable su labor de información, pese a considerar la próxima aparición de contratiempos, según confieza a Christian Schneider6 Roessler ha tenido al Kremlin perfectamente al corriente de los proyectos del Alto Mando de la Wehrmacht. Nuevos tanques 'Tigre', pesados acaban de llegar al frente para equipar a 17 divisiones panzer. El Führe cuenta formalmente con ellos. Quinientos mil hombres serán lanzados a la batalla6 Se treta de cercar a un millón de rojos que forman un enorme saliente que penetra en las líneas de la Wehrmacht, al oeste de Kursk, ciudad situada en la confluencia de Tuskor y el Kura, gran río georgiano. Un nudo de ferrocarriles, un centro industrial plantado en el corazón de un país agrícola, frutos, cereales, ganadería6 Von Kluge dispone de tres ejércitos 230