INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 153
El marxismo necesitaba más ayuda, que en forma de armas y abastecimientos le
estaban enviando sus dos principales protectores, pero también necesitaba
conocer más secretos acerca del ejército alemán. Y de esto se encargaba el
movimiento de infiltración.
Para la primavera de 1942 el alto mando alemán preparó una ofensiva en el sector
sur del frente. Debería empezar el 18 de mayo. El plan respectivo se denominó
con la clave "Fridericus".
La lnfiltración se enteró de ese plan y con la complicidad de varios jefes de los
servicios de comunicaciones del Estado Mayor General transmitió el 5 de mayo
una gran cantidad de informes a Ginebra, de donde fueron en el acto
retransmitidos a Moscú.
La ofensiva "Fridericus" -que empezaría el 18 de mayo- tendía a destruir los
ejércitos del mariscal Timoschenko. El mariscal Von Bock dirigiría la operación
valiéndose de los ejércitos 6º, 17º y 1º blindado. En Karkov se había formado un
gigantesco centro para el abasto de esos tres ejércitos. Los sitios escogidos para
irrumpir en el frente soviético estaban ya seleccionados.
Conociendo ese plan, el mando soviético se anticipó a la ofensiva de los alemanes
y el 12 de mayo el mariscal Timoschenko lanzó tres ejércitos soviéticos muy
poderosos para cercar al 6º ejército alemán y capturar Karkov. Timoschenko
conocía la ubicación de las divisiones del 6º ejército y golpeó en los sitios más
débiles. Logró avanzar durante cinco días. Una de sus columnas llegó a 20
kilómetros de Karkov, por el norte, en tanto que la otra rebasó Karkov 100
kilómetros, por el sur, y estaba ya a las puertas de Poltava, cuartel general de Von
Bock.
Lo situación para los alemanes era muy delicada. El 6º ejército se hallaba en
situación muy comprometida y una gran cantidad de abastecimientos corrió peligro
en Karkov. Sin embargo, había un hecho positivo: seis divisiones del 6º ejército
estaban presentando resistencia a dieciséis divisiones del 28º ejército soviético.
Los jirones del frente alemán roto no se habían desplomado.
Von Bock disponía de dos ejércitos para contraatacar, pero dada su ubicación no
podían hacerlo más que en una sola ala. Von Bock dudaba que eso pudiera dar
buenos resultados. En ese momento su jefe de Estado Mayor no era (como el año
anterior) el general Tresckow (infiltrado peligrosísimo) sino el general Sudenstern.
Este alentó a Von Bock a lanzar la contraofensiva y le ayudó activamente a
improvisar los preparativos.
Al empezar el sexto día de la ofensiva soviética, Von Bock lanzó la contraofensiva.
Una síntesis de aquellos momentos da idea de lo ocurrido: "Las tres en punto -dijo
el teniente Teuber, jefe de compañía en el 466 regimiento de infantería...
Significaba: ¡faltan ya solamente quince minutos6El horizonte se iluminaba por el
este. Un cielo sin nubes. Silencio. Sólo se oía la respiración entrecortada de los
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