Los peregrinos cubanos( de izquierda a derecha) Samir, Yamal, Isa, Yahya e Ibrahim
La diversidad Hace 10 o 15 años se hablaba de la comunidad musulmana cubana como una sola, pero hoy los musulmanes cubanos organizan su vida religiosa e interaccionan con la sociedad desde sus circunstancias locales y en correspondencia con sus propios referentes para entender y desarrollar el conocimiento de qué es el islam. Estos referentes difieren y determinan así que la experiencia de la práctica islámica en las distintas comunidades resulte diferente. Aunque los objetivos se proyectan a todo el país, la experiencia real se concreta sobre todo en la capital. En el interior, las actividades no tienen lugar o se llevan a cabo sin la frecuencia y asistencia de musulmanes e invitados que en La Habana. La Liga se esfuerza en atender a los musulmanes fuera de la capital mediante visitas, asistencias y ayudas, pero estas distan de ser suficientes. Además de la casa del Imam Yahya hay otros lugares en La Habana frecuentados por decenas de musulmanes. En El Cerro, Alamar y Lawton, por ejemplo, se establecieron sendos lugares de musulmanes sunitas. Y la Casa Museo de los Árabes, ubicada en Habana Vieja, cuenta con una sala de oración para los diplomáticos musulmanes, pero también asisten musulmanes cubanos. Ni estos grupos ni la Liga Islámica han definido un madhhab determinado, aunque la tendencia indica cierta cercanía a la escuela maliki. No todos los musulmanes que asisten al rezo del viernes en la sede de la Liga Islámica son miembros de ella. Igualmente, los demás espacios de rezo en La Habana y en el interior dan acceso a los musulmanes sin importar su afiliación o membresía. Hay musulmanes en todas las provincias, con feligresía variable en función no sólo de la densidad poblacional, sino de la propia dinámica comunitaria. Así en Jovellanos, pueblo
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