IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 9 ESPAÑOL | Página 104

La joven santiaguera entró con menos de veinte años al Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), universo de hombres de sólida formación intelectual, para abrirse paso a fuerza de talento, constancia y, sobre todo, de una profunda sensibilidad humana y artística, que cultivó al lado de creadores de la talla de Tomás Gutiérrez Alea, Jorge Fraga y Julio García Espinosa. Así mismo tuvo la oportunidad de acompañar a la prestigiosa realizadora francesa Agnès Varda en su recorrido por Cuba y colaborar con ella en el documental Saludos cubanos (1963). Trabajó como asistente de dirección en las películas Cumbite (1964) y El robo (1965), a la vez que comenzaba su muy interesante y aún prácticamente desconocida obra documental en la cual buscó, con asombrosa naturalidad y sencillez, las raíces, esencias y tradiciones de los cubanos más humildes. Su obra no reprodujo las visiones edificantes y autocomplacientes del épico heroísmo con que se enfocó la historia y la realidad nacional en aquella época. Con magistral capacidad escrutadora y expresiva supo penetrar —de manera natural, descarnada y sensible— en los más profundos vericuetos sociosicológicos de un conglomerado humano estremecido por profundos cambios estructurales, que avanzaban hacia un nuevo horizonte de vida desde el sacrificio y la esperanza, sin dejar de reflejar los traumas personales y colectivos que la coyuntura histórica y política generaba. Baste el somero análisis de parte de su obra para apreciar la altura y profundidad de su búsqueda estética y conceptual. En el documental La otra Isla (1968) penetró, a través de la entrevista y el testimonio, en las inquietudes, anhelos, motivaciones, expectativas y frustraciones de un grupo de jóvenes que, a fines de los años sesenta y principios de los setenta, emprendieron tareas agropecuarias y productivas en Isla de Pinos. Aquí enfrentaron los rigores del momento histórico y duras condiciones de vida y trabajo, con la convicción de entregar lo mejor de sí a una obra que redundaría en altos beneficios para la sociedad en general y para la realización personal. El altruismo y la confianza en el 103