afros. La causa de esta“ anomalía” radica en que tales nacimientos tuvieron lugar en la Maternidad Pardo, que estaba allí y era una institución habitual adonde las mujeres humildes iban a dar a luz, incluso desde la lejana Villa Soldati. La abrumadora mayoría de afroporteños( 74,11 %) se debe al proceso de gentrificación a que han estado históricamente sometidos. La presencia en La Matanza de los 112 censados no obedece a que sus mayores vivían allí desde la colonia( Agostino 2012a y b). Según la historia oral llegaron al Barrio BID [ Banco Interamericano de Desarrollo ] al erradicarse un complejo habitacional de pabellones en Villa Soldati, en la periferia porteña, al cual que llamaban Villa Cartón por el material de sus paredes, anegadizo y lindante con el basurero municipal. El terreno( 19 hectáreas) pertenecía a la Municipalidad de Buenos Aires, que cedió al gobierno nacional en 1967, conforme al Plan de Erradicación de Villas de Emergencia, para edificar el Conjunto Urbano Soldati en 1971. La erradicación se realizó por tandas y para 1973 estaba concluida. Hacia los 50 habían llegado desalojados de viviendas comunales de barrios porteños céntricos como Monserrat. La sigla BID calca a otro barrio destinado a obreros en el constante proceso de urbanización del Conurbano Bonaerense. Algunos hogares afroporteños en otras localidades matanceras obedecen a que familias del Barrio BID debieron mudarse al escasear los inmuebles. La variabilidad de quienes tienen trabajo formal es alta. Hay dos futbolistas, dos recolectores de basura, cuatro cooperativistas y un empleado del Congreso de la Nación, que como ámbito laboral tradicional entre afroargentinos no se nombra en el único trabajo académico sobre el tema( Colabella 2012). Sumando los porcentajes de los trabajadores formales, informales e independientes, la cifra de desocupados es aún alta( 35,86 %) y evidencia el grado de vulnerabilidad económica del grupo. La coincidencia de que el 100 % de los censados no lo fueron como afrodescendientes en el Censo 2010 tiene antecedente revelado en parte por los resultados de la Prueba Piloto de 2005( Stubbs y Reyes 2006). El capítulo“ Selección de las Áreas para la Aplicación del Operativo” da cuenta de que los barrios de Monserrat y Santa Rosa de Lima fueron escogidos a partir de un grupo más grande de zonas propuestas por las ONGs implicadas, entre ellas La Matanza. Pudimos aclarar esta cuestión entrevistado a Lucía Dominga Molina, presidente de la Casa de la Cultura Indo-Afro-Americana“ Mario Luis López”( Santa Fe), porque su entidad trabajó en la Prueba Piloto. Aunque se postuló al Barrio BID de La Matanza y tenía probabilidades de ser elegido, el INDEC procedió a desestimarlo por razón de seguridad de los censistas 5.
Conclusiones La Asociación Misibamba tiene por estatuto sumo interés en velar por la cultura afroargentina y se vio en la obligación de realizar el Primer Censo Autogestionado de Afroargentinos del Tronco Colonial para atender una problemática que el Estado no supo satisfacer: conocer cuantitativamente a esta población históricamente invisibilizada, cuando no negada en el presente. La muestra del Censo Nacional 2010 fue insatisfactoria por sus falencias, máxime al conocer que a ninguno de los 112 censados les“ tocó en suerte” el formulario pertinente. Las falencias son de índole teórica, metodológica y de redacción, pues al incluir en la pregunta la palabra africano como sinónimo de afrodescendiente dejó la puerta abierta para censar, por ejemplo, a descendientes de egipcios, marroquíes o
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