IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 6 ESPAÑol | Page 51

Sin seguro de vida Natividad Soto Kessel Ingeniera química y ceramista La Habana, Cuba S alí de casa temprano en la mañana para comprar el pan de la libreta, un pan redondo que cabe en la palma de mi mano a veces medio crudo y otras ácido o con alguna piedrecita en su interior; siempre falto de grasa, en ciertas ocasiones con un lado negro y en otras, con sabor a lata. A pesar de todo salgo a comprarlo, lo tuesto un poco en la cazuela y, cuando el hambre me despierta en la madrugada, me lo como. Si no, pasa en la mañana al desayuno y fue para eso que salí a buscarlo. Al levantarme mi pensamiento viajó al pasado. Recordé la cara de preocupación que tenían aquellas personas que esperaban a la salida de la panadería. La incertidumbre se recreaba en sus rostros, sentían que su esperanza se escapaba. Les habían asegurado, horas antes, que el pan estaría listo para las 6 de la tarde y no lo estuvo. Para que ganaran en tranquilidad, la dependienta les comunicó que la administradora estaría en el centro hasta las 9 pm para venderle el pan a los que fueran a comprarlo y también nos brindaba la posibilidad de comprarlo al otro día. Para mí, la segunda opción era mejor. La dependienta comentó que dudaba, porque si no habían sido capaces de satisfacer las necesidades de un día, ¿cómo iban a producir en otro el pan de dos? Al salir del lugar dejé atrás a un niño pequeño que lloraba en los brazos de su mamá y quería comer pan. Allí dejé también a un padre cansado de ir y venir, que se quedó sentado en el interior de la panadería resuelto a salir con su pan en la mano. Tenía los 51