IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 6 ESPAÑol | Seite 48
YR: ¿En 21 años no le han dado casa?
Alina: En diciembre me ofrecieron casa
en Robles, pero como somos siete
personas, no me puedo ir, porque tengo
que darle a mi hija una parte.
YR: ¿Aquí dentro viven siete personas?
Alina: Aquí al lado vive mi hija con el
niño; allá abajo vive mi otra hija con el
esposo; aquí vivimos mi hijo y yo
La casa de Robles tiene tres cuartos
para los siete. Cada familia estaría
ubicada en un cuarto. Ella seguiría
compartiendo el cuarto con su hijo.
Dormirían en la misma cama, porque no
hay espacio para otra, como ahora, o
uno de los dos dormiría en la sala, pero
su hija quiere tener lo suyo aparte y ella
la entiende.
YR: ¿No era mejor coger esa casa y
luego intentar permutarla?
Alina: Ya te digo. Si la vendiéramos
¿qué le iba a dar a cada uno? Esas casas
no se pueden vender en tanto. Y para
permutar, Robles está muy lejos, en la
calzada vieja de Guanabacoa.
YR: ¿Le habían ofrecido casa antes?
Alina: Nunca.
YR: ¿Cómo espera resolver el
problema?
Alina: La compañera de la DMV dice
que me van a dar dos apartamenticos:
uno para mi hija con su niña y mi otra
hija con el esposo, y otro para mi hijo y
yo. Así sí me voy de aquí.
Me llama la atención que no hay
barbacoa y me confiesa que ha sido
negligencia suya.
YR: ¿No se le moja cuando llueve?
Alina: Ahora con el último aguacero
que cayó, se me mojaba la cama.
Y me muero por esto
Alina me pregunta dónde van a salir las
fotos y le alegra que acompañen el
artículo que publicaremos en Internet.
Alina: Todo lo que ustedes puedan
poner que sea para beneficio de
nosotros, porque la realidad es la
realidad.
Yo no soy contrarrevolucionaria y me
muero por esto, sinceramente, pero la
realidad es la realidad. Si yo vivo con
siete personas, ¿por qué no me puedes
dar una opción?
El cubículo de Alina Margarita
Alina me confesaba que las relaciones
entre los vecinos no son las mejores,
pero mis entrevistadas parecen tener
algo en común, además de la vida
precaria que comparten en este
albergue: su apoyo a lo que llamamos
revolución.
Vivian, afirmó que no podía tirar un
chícharo, desgraciadamente. Cuando
podía lo hacía. Ha salido hasta
destacada del CDR. Santa se ganó su
televisor (que debió pagar a plazos)
cuando aún se otorgaban por los CDR.
Ella hacía todas las guardias del CDR,
iba a la Plaza, a todo…
Alina: Lo que uno siente tiene que
decirlo. Entre todos los vecinos
escribimos una carta al Canal Habana,
porque las tuberías están tupidas y el
agua no entra a las pilas. Eso fue el año
pasado. Nos dijeron que no tienen
presupuesto, no hay dinero.
Alina me cuenta que el televisor se lo
ganó “con el sudor de su frente”, por el
centro de trabajo. Era mensajera del
Poder Popular y jamás, con su hijo
enfermo, le ofrecieron uno por el CDR.
Alina fue también educadora de círculo
infantil durante muchos años, pero
ahora trabaja como custodio.
Alina: Se me iba a escapar un niño del
círculo, por culpa de una auxiliar, y me
tiré a cogerlo para que no se diera un
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