La Rosa, La Muerte y La Doncella
Maria D. S. Guevara
Acarigua- Estado Portuguesa, Venezuela.
Aquí nació un Rosal, que una joven
Doncella cuidaba por más que se
pinchaba ella siempre lo cuidaba. Tenia
Rosas Rojas, Blancas y Rosadas. Un jardín
de mil colores ella cuidaba. Un día un
extraño paso por su jardín y al verlo tan
hermoso se cautivo. Le regalo una
hermosa flor para que la cuidara y él la
viera cada vez que la visitara....
Un día la Muerte se enamoró de la
hermosa Doncella, que tan bella era ella
que lo cautivo. No podía tocarla o la
mataría al instante, así que solo la veía
crecer a la distancia, como a la Flor que
el le obsequió. Oculto en las Sombras él
la cuidaba, le pedía al Sol que no la
quemara, a la Rosa que no la pinchara,
de todas las cosas él la cuidaba. Cuando
ella falleció, él en parte se entristeció
porque ya no la miraría , pero le alegraba
el corazón tenerla a su lado y poder ver
florecer su amor.
Aún muerta la Doncella su jardín
cuidaba, y la muerte pidiendo ayuda a los
demás la ayudaba.Porque por su
naturaleza el mataría las Rosas que tanto
le gustaban a su amada. La gente del
pueblo observaba siempre que las Rosas
lucían cuidadas, y les era extraño pues la
Doncella muerta se hallaba; había
momentos en que les parecía verla en su
jardín.
Un día la gente del pueblo al jardín de la
doncella se metió, para jugar con cosas
prohibidas y ver si era verdad que ella
aun cuidaba su jardín. Al comenzar a
jugar la muerte se enfureció porque por
su culpa quedaría vagando su hermoso
amor.
La Doncella apareció al ser invocada por
tan macabro juego, y casi queda vagando
sin remedio. La muerte ofreció hacerla
renacer para que su alma no vagara
cómo lo hace la de él.
Pronto en la hermana de la doncella una
hermosa niña nació, tan bella como la
misma Doncella, renació en su sobrina
sin poder recordar , que ella a la muerte
llego a amar.