La Danza del Alfarero
"Mi campo es el tiempo" J.W Goethe
Rodolfo Pérez-Luna
Concepción, Chile
Hoy rasgo el velo.
Desgarro el manto de misterio
Ellas, mis palmas,
burlan la barrera de lo quieto,
que guarda una sola danza. justo antes del cierre,
El desborde flemático de un simple acto, antes de acabar presa mi lengua.
donde el vacío en juego de espejos Y en la fisura misma,
bombea su tregua de niebla negra. en la boca de la grieta.
Yo, el vigía en la caverna de la nada, Veo el álamo en llamas,
mudo en completa ceguera, el vuelco de todos los senderos,
tomé sin prisa del alfarero su postura. la gran caravana de cometas en duelo,
Arqueadas las manos,
grabo con el ruedo de la curva
el caudal de anillos
ahora en calma.
un torrente risueño.
Deslizo un cuenco con mis yemas.
Acuno el tallo de raíz,
la cepa diminuta,
el botón cubierto por la enredadera,
la llaga indivisible
trenzada con ramaje de maleza.
Cobijo, erguido total
el baile de los ciclos.
Aflora de galope el espasmo de la inercia.
Mis brazos dibujan un arco de alerce.
Aún no hay tiempo
en esta brasa de antorcha
ni línea que se hilvane bajo mi nuca,
donde el viento boreal-etéreo
despide su primer soplo,
teñido de un púrpura violáceo
Es, sin embargo
apenas un grano ligero y rebelde.
Un trazo ínfimo sin derecho a fuga.