Tic… Tac…
Es lo que suelo escuchar.
¿un tic para uno? ¿un tac para dos?
Ya no sé en qué pensar.
¿Al tiempo será que lo podemos atrapar?
Tic… Tac…
Es lo que suelo escuchar.
Ya nada debería importar.
Mientras te preocupas por contar, Yo me preocupo por la infinidad de mi
alma, que aunque esté enjaulada se permite navegar a través de mi
pensamiento y puede volar, nadar y treparse por donde se le antoje.
Solo mientras me permito fluir soy libre. Libre de toda atadura.
Libre de ti. Libre de mí. Libre, simplemente libre.
Cierro los ojos. Adiós., es la melancolía que acaba conmigo,
No quiero ver el día, ni escuchar consejo de ningún amigo…
Voy a consolarme, si por esa puerta se me escapa el Alma…”
Do, Donde me ubico, soy el centro de atracción,
Re, Relacionó lo que aprendo, con lo que percibo,
Mi, vida la llevo como la Amo, a Dios, al Universo, la Vida,
Fa, Fanático de mi percepción, me rehúso a no aceptar otra concepción,
Sol, Rojo, bandera de Japón, haces parte de mi yo,